jueves, 19 de abril de 2018

"Rakastava" ("El amante") JS.160, coro sobre textos del Kanteletar (1894): 1. Historia de la obra

"Rakastava" es una de las obras maestras en el terreno de la música coral a capella de Jean Sibelius. Dividida en varias secciones (en la que la final rememora la primera), esta partitura canta textos diversos del Kanteletar, unidos por la temática amorosa y el tono popular, donde los ritmos y melodías del folclore se ven sobrepasados por su musicalidad anhelante y melancólica, casi desesperada y de una intensidad subrayada por sus bellas disonancias y cromatismos. 


"Suru" ("Pena"), obra de 1894 del pintor finlandés Albert Edelfeldt, expuesta en la Galería Nacional de Finlandia


Bajo el título "Rakastava" encontramos hasta un total de cinco partituras en el catálogo de obras de Jean Sibelius, todas ellas relacionadas directamente. Específicamente encontramos una composición coral en tres versiones, a la que Fabian Dahlström dio el número de catálogo colectivo JS.160, por otra lado una pieza para orquesta de cuerda que fue publicada con el número de opus 14, y que conoció una versión original, desechada al revisarse y sustituirse por la más conocida. La relación entre las versiones corales y la partitura instrumental - en sus dos versiones - es que esta última es una reelaboración y ampliación del material musical de la partitura vocal, no un simple arreglo sino una composición nueva que parte de los mismos temas musicales. Para aclarar este enredo entre las distintas obras denominadas "Rakastava", presentamos el siguiente listado, que dará los detalles precisos sobre cada uno de los títulos:

• "Rakastava" JS.160a, para coro masculino a capella, con tenor solista, sobre textos del Kanteletar, en sol menor, escrita en los primeros meses de 1894 (esbozada antes).
"Rakastava" JS.160b, para coro masculino, con tenor solista, y orquesta de cuerda, en sol menor, escrita en abril de 1894. El acompañamiento de cuerda se añade a la partitura JS.160a, sin ningún cambio en parte vocal.
"Rakastava" JS.160c, para coro mixto a capellacon mezzosoprano y tenor solistas, en do# menor, transcrita en algún momento de 1898. Es un arreglo de JS.160a, con pequeños cambios rítmicos en la segunda parte y armónicos en la final.
Rakastava [opus 14], "versión de París", para orquesta de cuerda (con solos de violín y cello), timbales y triángulo, escrita entre octubre y diciembre de 1911, partiendo de la temática musical de los coros JS.160
Rakastava opus 14, para orquesta de cuerda (con solos de violín y cello), timbales y triángulo, en re menor. Revisión, efectuada en enero 1912, de la versión original de semanas antes. Versión publicada.

Las diferencias entre los dos grupos de obras (la forma vocal y la instrumental) son substanciales a pesar de las melodías y armonías en común, así que las trataremos como obras diferentes. Dedicaremos un pequeña serie a la partitura coral, y a continuación otro conjunto de posts a de la partitura orquestal.

Una última aclaración sobre la obra y sus versiones. Nuestro músico puso inicialmente un número de opus a "Rakastava", situándolo como número 1 de sus coros masculinos opus 18 en la lista de 1905, opus 21 nº1 en una lista de entre 1909 y 1911, hasta la lista de verano de 1911. Sin embargo, cuando compuso la versión orquestal, adjudicó a esta el número de opus 14 (señalando el original temprano de los materiales más que los de la pieza en sí), y retiró de la lista oficial la forma coral de la obra, aunque no la obra misma, que siguió gozando de gran popularidad entre los coros finlandeses. Podemos encontrar la denominación de "Rakastava" opus 14 "Rakastava" opus 18 nº1 en alguna ocasión referida al coro (se puede ver en algún disco), pero la palabra última del compositor fue no otorgarle ningún número de obra, por lo que la manera correcta de hablar de la pieza es a través del catálogo de Dahlström, JS.160 (dividido entre sus tres concepciones 160a, 160b y 160c).
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Al igual que varios de sus trabajos de la década de 1890, "Rakastava" JS.160 nace como obra destinada a un concurso de composición. Pero lejos de ser esto para Sibelius una concesión a la posible liviandad de sus partituras, en más de un caso, como el presente, le supone un reto con respecto a la calidad de la obra, escribiendo un coro de gran profundidad compositiva, experimental incluso, al menos en la Finlandia de la época. 

Se desconoce la fecha exacta de la composición, pero según recoge el director coral y especialista Sakari Ylivuori (en una tesis sobre las obras para coro mixto del autor para la Sibelius Akatemia, 2014, que recomendamos encarecidamente) el músico trabajaba ya en la obra antes del concurso, a finales de 1893, por lo que habría sido concebida con independencia a este. Ylivuori relata además que su origen se entremezcla con el de otras muchas grandes obras sibelianas, ya que sus esbozos aparecen relacionados con su proyecto de drama musical "La construcción del barco" (cuyos materiales se recogerían en Lemminkäinen opus 22), un tema coral que acabaría en el segundo tiempo de la Sonata para piano opus 12, y en especial un primer intento de composición del texto de "Tulen synty" (sin relación musical con la obra concluida en 1902, su opus 32), en cuyos esbozos (HUL 0980), se adivinan algunos diseños utilizados en "Rakastava". Otros de los esbozos relacionados (HUL 1293 y HUL 1041, el último etiquetado como "Rakastava") parecen estar pensados antes para un conjunto instrumental (orquesta, o un conjunto de cámara) que para voces, dándose pues la ironía de que la partitura de 1911/1912 se profetizara de alguna forma casi dos décadas antes.

En todo caso, es de sospechar que el concurso le diera al genio nórdico la oportunidad de poner en claro esas ideas musicales que continuamente revoloteaban a su alrededor, y se dispuso a escribir la pieza en forma de coro masculino a capella. El certamen fue convocado por el Coro de la Universidad de Helsinki, conocido por sus siglas YL (Ylioppilaskunnan Laulajat), desde su fundación en 1883 hasta la actualidad la más prestigiosa institución coral del país, y que dio a estreno (y encargó) muchas de las obras vocales del compositor. 


El YL en su décimo aniversario, ocasión en la que estrenó el coro "Venematka" opus 18 nº3 de Sibelius

Muy posiblemente la calidad del trabajo de Sibelius y su desafiante nueva música fueron dos extremos que el jurado del concurso puso en la balanza, y decidió conceder a nuestro autor el segundo puesto. El primer premio fue para la obra "Hakkapeliitta" de Emil Genetz (1852-1930), quien fuera maestro del propio Sibelius en su Hämeenlinna natal, y compositor de varias obras patrióticas que fueron muy célebres en su momento - no tanto hoy en día -, como la pieza ganadora del concurso, referida al célebre batallón finlandés de la Guerra de los Treinta Años, o "Herää, Suomi!", coro del que el tema hímnico de Finlandia opus 26 posiblemente sea cita.

El 28 de abril de aquel 1894 se debían interpretar los coros premiados del concurso. Consciente de la dificultad técnica de la partitura, cuyos registros extremos - especialmente los agudos de los tenores - hacían difícil la ejecución (quizá el director del coro le expresara algo al respecto), y dado que la obra de Genetz contaba con un acompañamiento de cuerda, Sibelius decidió escribir también una parte de arcos que pudiera ayudar a la entonación por parte de los cantantes. El discreto acompañamiento se superponía a la partitura original, inalterada en su parte vocal: simplemente complementaba, creaba atmósfera, preludios y transiciones que permitieran a los cantantes no perder el tono. 

Sin embargo, el director del YL, Jalmari Hahl, decidió que tal acompañamiento no era necesario, o simplemente no solucionaba los problemas de entonación, y decidió acometer directamente la versión original (JS.160a), que sería estrenada en el día indicado. La versión con partes de cuerda (JS.160b) permaneció en manuscrito, y no sería estrenada en vida del autor. De hecho, solo en tiempos recientes (ver discografía) ha salido a la luz aunque, dicho sea de paso, su valor es más es de la curiosidad que intrínsecamente estético.


El arquitecto Yrjö Blomstedt con el profesor Jalmari Hahl (1869-1929), escritor, director teatral y entre 1892 y 1897 director del YL. Fotografía de 1894, del Museo de Historia de Finlandia.

Los críticos aclamaron la pieza de Sibelius antes que la de Genetz, aunque desde el comienzo observaron las dificultades técnicas de la obra. No obstante la fama persiguió al coro, que sería publicado al año siguiente por parte del propio Jalmari Hahl en "Ylioppilaslauluja" ("Cantos de la universidad") nº6, junto con dos coros del opus 18, los números 3 y 4.

Hemos de recordar también que en aquel tiempo los coros masculinos (tanto profesionales como amateur) eran muy frecuentes, y en los países nórdicos uno de los conjuntos musicales predilectos. No es de extrañar que para esta formación Sibelius - como sus compatriotas Kuula, Madetoja, o el noruego Grieg, etc. - compusiera numerosas obras numéricamente algo superiores a las de coro mixto, aunque con frecuencia un mismo coro presenta ambas versiones. Con el paso del tiempo (precisamente Sibelius vio el discurrir del fenómeno), las agrupaciones mixtas fueron ganándole terreno al conjunto de hombres.

En 1898 la editorial K. E. Holm de Helsinki publicó dentro de la colección "Sävelistö" (en su número 4) una serie de partituras para coro mixto de nuestro autor. Sibelius suministró algunas obras originales como también arreglos de anteriores coros masculinos. Tanto unos como otros muy posiblemente preparados ex proceso para esta edición. 

Entre las nuevas versiones para coro mixto de obras previas se encuentra precisamente la tercera versión de la pieza que nos ocupa, "Rakastava" JS.160c. Además de la nueva distribución de voces (de dos tenores y dos bajos a la habitual formación de soprano, contralto, tenor y bajo) y el lógico cambio de tonalidad a una más cómoda al conjunto, el compositor realizó otra serie de pequeños cambios, la mayor parte muy sutiles. En primer lugar divide la parte solista final de un tenor en un diálogo entre soprano y barítono solistas, lo que se adecúa a la perfección al intercambio amoroso del poema. 

Según detalla Ylivuori (ver más arriba), existen además algunos ajustes en la rítmica de la entrada de las voces en el segundo tiempo de la pieza, añade un compás de transición antes del último tiempo, pero principalmente hace algunas a la armonía de ese cuarto movimiento, que suena ligeramente menos "dura" con el cambio. En sumo, la versión puede considerarse más cómoda y elegante que el original.

En todo caso, a pesar de los cambios, esta redacción para coro de hombres y mujeres no puede considerarse la "definitiva". Ambas versiones conviven asentadas ya en el repertorio finés, sobre todo la original - por las razones de plantilla señaladas -. Aunque sería solo tras las ediciones póstumas cuando "Rakastava" consiguió la popularidad y reconocimiento del que goza ahora, siendo una de las partituras corales más celebradas e interpretadas del compositor.

El propio Sibelius sintió especial aprecio hacia la obra, y justamente ese aprecio hacia sus pentagramas fue el que le llevó a concebir una forma ulterior que expandiera sus melodías y sus melancólicas armonías en una forma quizá más afín a su madurez musical, más abstracta. Fue en 1911, en un periodo en el que con frecuencia volvió a obras del pasado para revisarlas y publicarlas de una manera más acabada y refinada. Con "Rakastava" dio un paso más adelante, plateándose una revisión más profunda hacia la una pieza para orquesta de cuerda con la que poder expandir todas aquellas intuiciones de juventud, hasta llegar a la partitura de Rakastava opus 14, que trataremos en su momento. De momento nos detendremos en el coro JS.160, a la que dedicaremos nuestras próximas entregas en el blog.
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Próximos capítulos (plan previsto):
2. Los textos del Kanteletar
3. Análisis
4. Discografía

Próxima serie: Rakastava opus 14, para orquesta de cuerda



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