martes, 3 de febrero de 2009

Biografía (2): Niñez y primeros pasos musicales (1868-1881)

En el capítulo anterior (http://sibeliusencastellano.blogspot.com/2008/12/el-143-aniversario-de-jean-sibelius.html) nos quedamos en la situación creada en la familia Sibelius tras la muerte del futuro compositor. Maria Sibelius ha tenido que trasladarse con sus pequeños hijos a casa de su madre ante las numerosas deudas que había dejado su marido, y se dedicara a ellos con un amor y una devoción que siempre recordará nuestro músico.

Desde muy temprano Janne ha manifestado una gran imaginación, contando historias sobre las hadas, los bosques, los lagos... Había un piano de pared en la casa de la abuela Katarina, y en ocasiones las notas que se escapaban de él le estimulan esa gran imaginación, asociando la música con esas historias de su ensoñación.
Un curioso antecedente del gran compositor de poemas sinfónicos, aunque en ocasiones se ha hablado de posible sinestesia, una rara disfunción de la mente por la que se relacionan distintas sensaciones físicas con mentales, en este caso el sonido con colores - un célebre y probado caso de sinestesia musical fue Rimsky-Korsakov -.

La música estaba muy presente en el hogar, Maria tocaba como aficionada el piano y era frecuente el acudir a conciertos. El pequeño Janne ya con cinco años mostró un gran interés musical, oyendo arrebatado a cualquiera que tocara el piano, y arrancando tímidos acordes y pequeños motivos del piano doméstico.

En otoño de 1872 Janne comienza la escuela preparatoria sueca: un niño demasiado inquieto que se gana continuos castigos. Esa severidad también está presente al comenzar sus lecciones musicales al piano de su tía Julia, quien se dedicaba profesionalmente a esas clases infantiles: cada nota incorrecta le suponía un golpe con una aguja de tejer. Lo cierto es que Janne progresó muy rápidamente, permitiéndose el lujo de criticar a otros alumnos de Julia e improvisando con fluidez. Aunque podríamos preguntarnos si el cierto hastío que sentía el compositor maduro por el piano tiene su origen en estas experiencias infantiles.

Johan Sibelius ya sabe leer música y tocar, al igual que sus hermanos, con los que comienza a hacer música doméstica que siempre recordarán con cariño.

Pasa los veranos en Loviisa, en casa de su abuela paterna, veranos que durante muchos años representan la época más rememorada, con los largos paseos por los bosques y viajes por los lagos: "para mí, Loviisa representaba el sol y la felicidad. Hämeenlinna era donde fui a la escuela, Loviisa era la libertad".

Janne siempre disfrutó enormemente de la naturaleza, paseando y nadando, incluso de adolescente con pesca y caza, aunque de adulto su amor por todas las criaturas se lo impedirá.

En 1874 pasa de la escuela sueca al Normaalilyseo de la propia Hämeenlinna, la primera escuela finoparlante del país, y que permitía graduarse con un título equivalente al de las escuelas suecoparlantes.

Un jovencísimo Jean Sibelius durante su época del Normaalilyseo de Hämeenlinna

Esta escuela supuso muchas cosas importantes para nuestro compositor, por amistades, el aprendizaje, la primera lectura del Kalevala... Nunca fue sin embargo un estudiante destacado, pero parece que esto fue fruto de su temperamento y su carácter soñador más que por falta de cualidades.

El joven Janne era un verdadero espíritu libre. En su casa pensaba más en la música que en los ejercicios escolares, y sus profesores se preguntaba qué sería de un joven con tantos pájaros en la cabeza.

Fue una época de grandes juegos y amigos, incluso uno de ellos, Walter von Konow, lo sería para toda la vida (y autor de varios textos a los que puso música). Con Walter y otros compañeros organizó pequeñas veladas teatrales, semiimprovisadas, que Janne dirigía desde el piano. Sin embargo, a pesar de la importancia que iba ganando la música en su vida, parece que ni en escuela ni en su círculo familiar nadie pareció intuir su futuro como genio musical.

En sus últimos años Sibelius recordaba como su primera composición una "Escena de desierto" ("Ökenscen") para el teatro infantil, pero esa pieza no parece haber sobrevivido. En muchos lugares se menciona "Gotas de agua" ("Vattendroppar" JS.216), para violín y cello en pizzicato, como la primera pieza que nos ha llegado, de en torno a los años 1875 ó 1876, pero los análisis de la breve obra parece que nos llevan hacia 1881, cuando Johan había empezado a tocar el violín y su hermano Christian el violoncello. Es muy posible que verdaderamente a finales de esta década de los 70 Sibelius compusiera algún pequeño esbozo de composición, como cualquier estudiante de música, pero no fue hasta 1881 o así cuando realmente podemos hablar de las primeras obras serias.

Lo cierto es que la imaginación del preadolescente Janne seguía fluyendo tanto o más que en su infancia. Era considerado por sus profesores como distraído y ausente, llenando los cuadernos de ejercicios con dibujos de animales y de fantásticos paisajes.

No obstante sintió siempre una inquietud cultural muy fuerte. Y aunque sus calificaciones de las materias más científicas y matemáticas fueron las mejores, sintió una verdadera pasión por la poesía, visitando la tumba del gran poeta sueco-finés Johan Ludvig Runeberg (1804-1877, autor del texto del que sería himno nacional), donde sentiría que el alma del bardo había entrado en su cuerpo...

En 1879, al desembarcar de uno de sus viajes en barca, Janne se rompió un brazo, lo que retrasó el comienzo de sus clases de violín, un instrumento que ya le había llamado mucho la atención. ¿Fue por esta causa, una leve lesión, por la que no lograría su sueño posterior de ser un gran virtuoso? Quizá.

En cualquier caso no fue hasta 1881, meses antes de cumplir los 16 años, cuando Johan Sibelius comienza a estudiar el violín. Pero ya seguiremos con esta historia en otro momento.

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Capítulo 1: 1865-1868
Capítulo 3: primeras obras y últimos años en Hämeenlinna (1881-1885)

Capítulo 4: el primer año de estudio en Helsinki (1885-1886)
Capítulo 5: los años 1886 y 1887
Capítulo 6: 1888, el primer gran año compositivo