miércoles, 11 de marzo de 2009

Biografía (3): primeras obras y últimos años en Hämeenlinna (1881-1885)

Capítulo 1: 1865-1868
Capítulo 2: Niñez y primeros pasos musicales (1868-1881)
Capítulo 4: el primer año de estudio en Helsinki (1885-1886)
Capítulo 5: los años 1886 y 1887 
Capítulo 6: 1888, el primer gran año compositivo 

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"Según me aproximé a la edad de quince, la música me tomó con tal poder que pronto me retiró de mis otros intereses. Entonces empezaba a tomar lecciones serias de violín con el mejor músico que mi ciudad natal podía producir, Gustav Levander, el director de la banda militar. El violín me arrebató por completo: la voluntad de convertirme en un gran violinista fue mi gran deseo, mi más orgullosa ambición durante los siguientes 10 años".

Sibelius no fue un niño prodigio. Quizá pudo haberlo sido, no cabe duda que sus dotes musicales fueron tempranas, pero no hubo en su familia un interés por conducirlas hasta que el joven Janne las demostró por sí solo por su propio y tozudo empeño. El proceso de Sibelius como músico también es llamativo: el descubrimiento de la música fue gradual, y se desarrolló a la vez que su propia personalidad. Y sus intereses fueron en primer lugar fundamentalmente los de un intérprete. Sólo, como veremos, tras descubrirse a sí mismo como un gran compositor abandonaría su sueño de virtuoso.





Vista de Hämeenlinna, ciudad natal de Sibelius, donde residió hasta los 19 años


Sobre este sueño el propio Sibelius admitiría con el tiempo que tal vez empezó demasiado tarde sus estudios del instrumento. Parece ser que ya había estudiado algo del instrumento antes de sus clases con Levander. En ese verano de 1881 escribe a su tío Pehr sobre la calidad de un violín que le había prestado, y parece que el violín le habría distraído hasta el punto de olvidar sus exámenes de latín. En la misma medida en que Janne profundizaba en la música perdió interés por la escuela, llegando a repetir ese quinto curso.

Janne apareció ese mismo otoño tocando como segundo violín en la orquesta del colegio, lo que denota sus grandes progresos. Según su amigo von Konow desde esta temprana edad ya sufrió el miedo escénico que le persiguió toda su vida - y que en edad adulta sorteaba en ocasiones con el alcohol -, el cual sólo superaba cuando la música empezaba a sonar.

Su capacidad como violinista le supuso además la oportunidad de interpretar y con ello disfrutar y estudiar las partituras de los clásicos. Cuando su hermana Linda con el piano y su hermano Christian con el cello se unieron a Janne, la música de cámara sería habitual en la casa de los Sibelius. También sería el segundo violín de un cuarteto aficionado de la propia Hämeenlinna.

De esta época debe ser "Castillos en el aire" JS.65, una obra para dos violines que nos muestra sus primeros progresos.

Como decíamos, la música fue algo que evolucionó en Janne a la vez que su propia personalidad: el propio autor recuerda como sus primeros gustos musicales eran muy clásicos - limitados a Haydn, Mozart y Beethoven -, siendo incapaz de soportar de buenas a Mendelssohn. Sin embargo, con el tiempo, los primeros románticos se hicieron hueco.

En verano de 1882, Janne comenzó a estudiar composición por su cuenta, gracias al apoyo del manual de Adolf Marx ("Kompositionlehre"). En ese momento en el aparecen sus primeras obras serias, aunque, como ya habíamos visto, hubo algunos pequeños antecedentes.

Existe una gran confusión acerca de estas primeras obras, provocada en gran parte por la vergüenza que producían en el Sibelius maduro, que no permitió más que a unos pocos biógrafos más que echar un vistazo rápido para documentarse. Tampoco ayudó el que él mismo no tuviera claro las fechas de composición y dislocara distintas obras en tiempo y lugar. Sólo tras la donación de la familia en 1982 de cientos de manuscritos del autor a la Universidad de Helsinki se ha podido aclarar el panorama, a la vez que revalorizar estas pequeñas obras (en ocasiones no tan pequeñas), alejándolas de la hipercrítica de su propio compositor. No se trata sólo del testimonio temprano del compositor finés, muy interesante para el estudioso, sino también de obras que merece la pena realmente escuchar, en las que se descubren chispas del futuro genio.

Como es lógico él mismo, junto con otros estudiantes y aficionados, fue el principal intérprete de estos compases. Poco tiempo después, hacia 1884, junto con sus hermanos pudo formar un trío familiar, con Christian al cello y Linda al piano. Su pretensión es la de estudios de composición a la vez que el dotar a su hogar de veladas musicales.

Estas obras anteriores a la llegada a Helsinki son modestas, no hay duda, y sin estilo, pero ya muestran una enorme intuición compositiva, desarrollada en un periodo muy breve de tiempo. No hubo en el ánimo del autor inicialmente un sueño de gran compositor. Nadie, ni el propio Sibelius podía intuir hasta qué punto se desarrollarían estas capacidades que le llevarían a ser el compositor más importante de todos los tiempos de Finlandia.

La pequeña ciudad de Hämeenlinna curiosamente era centro de una inusitada actividad musical de cámara, con la asistencia incluso de celebridades como Sophie Menter, la alumna de Liszt. Esto permitió a Sibelius un contacto directo con su contemporaneidad musical, y le estimuló a superar los clásicos que le ocupaban hasta entonces y dirigirse a encontrase en cambio con músicas como las de las sonatas de Grieg, que le maravillaron.

A finales de 1882 profundiza en sus estudios de armonía, para lo cual su tío Pehr - que estimuló como vemos muy adecuadamente los logros musicales de Janne - le recomienda el estudio a través del piano. Precisamente en una carta del joven Sibelius a su tío se menciona por primera vez una composición suya: el Trío JS.205, escrito en julio de 1883 "son [éste y otro tío incompleto] bastante pobres, pero es agradable tener algo que hacer los días lluviosos".

Su inspiración no era sin embargo puramente musical. "Me gustaba coger mi violín en mis caminatas veraniegas y así, cuando me sentía inspirado, podía expresarlo en música. Durante los veranos en Sääksmäki [exactamente en un pueblo cercano llamado Kantala, donde la familia pasó varios veranos desde 1883] escogí una plataforma preferente, consistente en una piedra en [la bahía] Kalalahti, con una encantadora vista a Vanajavesi. Allí di a los pájaros innumerables conciertos. Las cercanías de Loviisa me inspiraron mucho. Cuando navegaba a menudo permanecía en proa con mi violín e improvisaba para el mar".

Esta unión entre su inspiración y la naturaleza fue intensa y constante a lo largo de toda su vida. No hay que entenderlo, ni siquiera en esta etapa juvenil, como un puro descriptivismo en su música, sino como un estado de ánimo, en espíritu que alimenta su creatividad, una unión íntima y casi mística de su corazón del mundo natural y primordial.

En 1884 consiguió un nuevo manual de composición, más amplio que el de Marx, el "Lehrbuch der musikalischen Komposition" de Johann Christian Lobe. El hecho de ser capaz de seguir y aplicar las enseñanzas de este libro de nuevo nos muestran las enormes capacidades del joven músico. Tras ella, están la composición de su Trío con piano JS.206, su Sonata para violín JS.177 y su Cuarteto con piano JS.157.

Su desinterés por los estudios se mantuvo hasta su graduación, pero su entorno procuró que no los abandonara, ya que eso hubiera supuesto un gran desprestigio. La familia no vio bien que el enorme interés del joven violinista y compositor, ya que desde la perspectiva entonces provinciana de Hämeenlinna, y a pesar del nivel musical del que hablábamos, la vida de un músico era poco más que la de un comediante ambulante.

No obstante él mantenía el interés por diversas materias, tanto las que tenían una relación con su amada naturaleza como por la historia y la literatura donde, al igual que sucedió con sus gustos musicales, pasó del apasionamiento por los clásicos (Homero, Horacio) a los románticos (escandinavos en este caso, como Bjørgson y Strindberg), para desarrollar más tarde una atracción por sus contemporáneos fineses.

En 1885 nuestro autor pasa el examen de graduación, ganando el título de "studenten" que le permitía el acceso a la universidad. A pesar del tiempo y esfuerzo invertidos en este examen, Sibelius siguió escribiendo música, de entre la que destaca su Cuarteto de cuerda JS.184, datado el 31 (sic!) de junio, un trabajo excepcional para un músico que aún no había ingresado en un conservatorio.

En su último verano antes de marchar a Helsinki, Janne pudo disfrutar de un nuevo verano ante la naturaleza. Escribía en julio a su tío Pehr sobre sus peculiares conciertos a la naturaleza: "imaginaba que la pendiente entera era una orquesta. Los cuervos eran los oboes, las urracas los fagotes, las gaviotas los clarinetes, los tordos las violas, los mosquiteros los violines, las palomas los violoncellos, los zorzales las flautas, el gallo de granja el concertino, y el cerdo el percusionista. Puedes entonces imaginarte que estaba en una posición peligrosa y tuve que hacer una rápida retirada porque las violas comenzaron a mancharme. "

Junto con su amigo von Konow, organizó una "ópera" doméstica que titularían "Ljunga Wirginia", que quedaría como último testimonio de los juegos de la adolescencia. Von Konow escribió el texto, Sibelius la música. El libreto se ha perdido, y de la música ha quedado lo que parece ser una suite para violín, cello y piano a cuatro manos (el último movimiento está incompleto), aunque tal vez ésta fuera la singular obra en sí, de la que se desconocen más detalles.

Tras aquel feliz verano, Johan Sibelius debe plantearse un gran cambio en su vida. Su familia desea que realice estudios universitarios, a lo que nuestro músico acepta a regañadientes. Piensa entonces en ser farmacéutico o clérigo, pero tras consejo de su tío materno Axel Borg, se inscribirá en la carrera de derecho. Su entorno, como decíamos antes, no quería verle dedicado en exclusiva a la música, pero desde luego no es ajeno ni insensible a su talento, por lo que le permitirá inscribirse en la Escuela de Música de Helsinki.

Pero ésa ya es otra etapa de la que hablaremos en otro momento.
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Para la redacción de este post, como ahora en adelante, hemos podido contar con la biografía de Karl Ekman "Jean Sibelius: su vida y personalidad", publicada originalmente en 1936, y que hemos leído en la traducción inglesa de Edward Birse publicada al año siguiente. Se trata de una biografía importantísima dado que contó con numerosos testimonios directos del compositor: el padre de Ekman fue amigo de Sibelius, y él mismo fue un experto en el autor. Sin embargo requiere el poder contrastar la información con fuentes más modernas y críticas. Una recomendación absoluta a los sibelianos, aunque les requerirá una buena búsqueda con la red.


Capítulo siguiente (4): el primer año de estudio en Helsinki (1885-1886)

[Nota: tras finalizar la primera etapa de las composiciones como estudiante (1881-1889), publicaremos una primera entrega del catálogo de obras, cronológicamente ordenado y completo, que estamos preparando]

2 comentarios:

marga dijo...

muy interesante, y la imágen me encanta, preciosa.
saludos desde Galicia.
:)

Anónimo dijo...

felicidades por tu blog. Haces un trabajo impagable. Saludos desde Alicante.