domingo, 20 de septiembre de 2015

La familia de Jean y Aino Sibelius

En el día que conmemoramos el 58º aniversario de la muerte de Jean Sibelius, y como especial epílogo a la biografía del músico, dedicamos el presente post a la familia directa de Jean Sibelius y su mujer Aino, resaltando aquellos aspectos de sus respectivas vidas que se apartan de la trayectoria personal del insigne compositor.

Tres fueron los hijos de Christian Gustaf Sibelius (1821-1868) y Maria Charlotta (1841-1897), nacida Borg. Johan (más tarde Jean) fue el segundo de ellos.


Los padres de Jean Sibelius

La mayor de los tres fue Linda Sibelius (1863-1932), que compartió con sus hermanos la afición musical, siendo la intérprete de piano del trío familiar. Ya desde joven pareció dar muestras de inestabilidad mental, y permaneció soltera. Finalmente, en 1906, ingresó en una institución psiquiátrica, situación en la que, excepto por algún breve periodo, vivirá hasta sus últimos días.

Linda Sibelius, fotografía de finales de la década de 1880

El menor, Christian Sibelius (1869-1922), nació póstumamente a la muerte de su padre. Curiosamente (o quizá por ello) escogió la misma profesión, la de médico. En dicha actividad además llegó a ser un profesional muy reconocido - especializado en neurología y psiquiatría -, encontrándose entre los fundadores de la Asociación Finlandesa de Psiquiatría en 1913. Se casó con Kaino Ihnnelma Swan (1878-1970), con la que tuvo cuatro hijos, Kaarina Marjatta, Jussi, Rita y Harry Christian. Fue el violoncello del trío familiar en su infancia y juventud, y en un opinión de su hermano con un excelente nivel, como demuestran las composiciones de Jean que esperaba tocar con él. Ambos hermanos se guardaron siempre un gran amor y respeto mutuo.


Christian Sibelius, fotografía de finales de la década de 1880

Aino Sibelius (1871-1969) era hija del alto mando militar August Aleksander Järnefelt y de Elisabet, Clodt von Jürgensburg de soltera, ambos de familia aristocrática. Era una de los nueve hijos de la pareja, entre los cuales se encontraron además tres importantes artistas de la época, el dramaturgo Arvid Järnefelt (1861-1932), el compositor y director de orquesta Armas Järnefelt (1869-1958) y el destacadísimo pintor Eero Järnefelt (1863-1937).

La joven Aino tuvo muchos pretendientes, entre ellos el célebre escritor Juhani Aho. Jean Sibelius declaró su amor a Aino durante la época de sus estudios en Helsinki, pero no sería hasta su vuelta de sus estancias en Berlín y Viena cuando se planteó el matrimonio a los padres de ella, con el éxito de su "Kullervo" opus 7 bajo el brazo. Es muy posible que durante su estancia el extranjero el músico tuviera más de un flirteo, al tiempo que mantenía una apasionada correspondencia con Aino, pero tras su matrimonio en junio de 1892 no se conoce (ni se sospecha) infidelidad alguna.

Se procesaron un gran amor toda su vida, pero lo cierto es que llegaron a tener problemas de convivencia en ocasiones muy grandes, provocados principalmente por las excursiones y hábitos alcohólicos del compositor. Para huir de esos hábitos se construyó la villa que lleva su nombre, Ainola, aunque los problemas continuaron también los primeros años. Esta época supuso un gran estrés para ella, llegando a ingresar varios meses por esta causa en el Sanatorio Hyvinkää. Tras la operación de garganta de 1908, que obliga al músico a dejar alcohol y tabaco, Aino vive "los años más felices" según su propio testimonio. El conflicto vuelve a mediados de los años 20, en los que el compositor llega a anotar en su diario incluso la posibilidad de un divorcio.

No obstante las aguas se calmaron, y Aino permaneció junto al compositor discreta pero firmemente el resto de su vida, con un apoyo sin fisuras. Cuando sus hijas se casaron y mudaron, en la década de 1930, la pareja los visitaba con frecuencia, y llegó a alquilar un apartamento en Helsinki, donde residían la mayor parte de ellas, en 1939. Tras la muerte de Jean, Aino disfrutó de una longevidad incluso mayor. Siguió residiendo en Ainola, mientras ayudaba a ordenar los papeles y cartas del autor, y relataba a los biógrafos sus nutridos recuerdos. Murió poco antes de cumplir los 98, y está enterrada en el jardín de la casa, en el mismo nicho que su marido. Tres años después, las hijas del matrimonio decidieron vender al estado finlandés Ainola, que fue finalmente abierta como museo.


 
Aino Sibelius en un imagen de 1922

Jean y Aino Sibelius tuvieron seis hijas, aunque una de ellas, la pequeña Kirsti (1898-1900), la tercera del matrimonio, murió con tan solo dos años. El resto se casó, por lo que ninguno de los descendientes directos del compositor mantiene su apellido (aunque, sobra decirlo, todos conocen su ascendencia). A todas ellas el propio compositor les enseñó música desde su propio piano, pero ninguna de ella continuó plenamente la tradición. Sólo a su yerno Jussi Jalas además de hijo político se le podría considerar, salvando las distancias, su heredero musical, al menos en lo interpretativo.


La larga vida del músico le permitió conocer a todos sus nietos (un total de 16).



Las hijas de Jean y Aino, en una fotografía de los años 40. 
De izquierda a derecha: Katarina Ilves, Eva Paloheimo, Heidi Blomstedt, Ruth Snellman y Margareta Jalas 

La mayor, Eva (1893-1978), se casó con el empresario Arvi Paloheimo. Eva recordó su infancia como una época feliz. En su adolescencia estudiaba en Helsinki pero pasaba en Ainola fines de semana y vacaciones, momentos de gran liberalidad. Se casó joven, con 20 años, y se encontró con la revolución rusa cuando residía por los negocios de su marido en Petrogrado, hasta que finalmente volvieron a Helsinki. Tuvo tres hijos: Marjatta, Martti y Janne. 

Eva Paloheimo con su padre (¿c.1940?)

Ruth (1894-1976) se casó con el actor teatral Jussi Snellman. Ya en su infancia mostró interés por el terreno artístico, compartiendo muchas actividades con sus vecinos del lago Tuusula, también hijos de artistas. Sin acabar sus estudios de secundaria su padre le permitió ingresar en la escuela de teatro, haciendo su debut en el Teatro Nacional en 1913. En el mundo teatral conoció a su marido, 18 años mayor que ella. Tanto Eva como ella eran asiduas en las visitas a Ainola. Prosiguió actuando en el teatro durante toda su vida, apareciendo también en numerosas películas finlandesas. T
uvo dos hijos: Erkki y Laura.


Ruth Snellman, imagen de 1964

Katarina (1903-1984) se casó con abogado Eero Ilves. Era la más alegre y viva de las hijas, y sus hermanas consideraron que fue la más cercana y amada de su padre. No en vano intentó seguir sus pasos y dedicarse 
a una carrera musical profesional, incluyendo la composición. Su buena predisposición para el piano le llevó a estudiar con tal fin en Stuttgart. Pero no siguió con ese propósito tras su matrimonio. Su marido mantuvo una gran relación con el compositor, no sólo en personal: se convirtió en el asesor financiero de sus últimos años. Cuando Ainola abrió como museo en 1974, ella se convirtió en una de las guías. Tuvo dos hijos: Merike y Jan.


Karatina Ilves, fotografía en la época de la II Guerra Mundial

Margareta (1908-1985) se casó con director de orquesta Jussi Blomstedt (1908-1985), que cambió su apellido por el finés Jalas. Fue la primera hija ya nacida en Järvenpää, y empezó a ir a la escuela cuando sus hermanas mayores estudiaban en la capital, lo que la supuso a ella y a Heidi un ambiente familiar distinto. Aunque, como sus hermanas, estudió piano, finalmente se decidió por el violín, tocando el instrumento de su padre - que es probable que sea un Jacob Stainer -, que yacía bastante olvidado en su casa. Jussi y ella se enamoraron a los 15 años, aunque esperaron hasta 1929 para casarse. Mientras, Margareta había proseguido con sus estudios, hasta graduarse en Artes, siendo de hecho la única de las hijas de Sibelius en obtener un título universitario. Ella acompañó a su marido en su carrera musical, y llegó a ser empleada del Conservatorio, 
ya llamado por aquel entonces Academia Sibelius. Tuvo cinco hijos: Risto, Pauli, Tapio, Satu y Porra. 


Margareta Jalas, imagen también de los años de la II Guerra Mundial

Satu Jalas (n. 1943), nieta del compositor, es de entre sus descendientes quien ha desarrollado una carrera musical más prominente. Hija de Margareta y Jussi Jalas, empezó su carrera en el Academia que lleva el nombre su abuelo, trasladándose más tarde a la Academia Santa Cecilia de Roma y a Bélgica, donde tuvo como maestro a Arthur Grumiaux. Vive habitualmente en Italia, siendo profesora en el Arrigo Boito de Parma, y ha dado recitales con el violín de su abuelo por toda Europa.




Satu Jalas, junto a un monumento dedicado a su abuelo materno

La más pequeña, Heidi (1911-1982), se casó con el arquitecto Aulis Blomstedt. Estudió diseño en la Escuela-Ateneo de Arte. Conoció a su marido en la boda de su hermana, pues era hermano de Jussi Jalas. Se casaron en 1932. Heidi siguió con sus inquietudes, convirtiéndose en una ceramista de prestigio, no sólo a nivel artístico, sino también participando en desarrollos industriales de sus diseños de piezas de cerámica y vidrio, en fábricas de Suecia y Finlandia. T
uvo cuatro hijos: Juhana, Petri, Anssi y Severi.


Heidi Blomstedt trabajando en una de sus cerámicas

La familia Sibelius es numerosa, y sigue siendo ocupando una parte importante en la vida cultural del país nórdico. Pero, por supuesto, es su música la que mejor nos sigue hablando día a día de la grandeza del compositor, su mayor legado vivo.

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Para el presente post hemos contado principalmente con datos de la página sibelius.fi.

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