jueves, 7 de octubre de 2010

"Tulen synty" ("El origen del fuego") opus 32: (1) historia de la obra



"Tulen synty" opus 32 es una cantata en un sólo movimiento, para barítono, coro masculino y orquesta. Fue compuesta por Jean Sibelius en 1902 y revisada en 1910. El texto procede del Runo 47 del "Kalevala", uno de los momentos en el que la epopeya recogida por Elias Lönnrot más se aproxima a los mitos más arcaicos del pueblo finlandés.

La composición del genio finlandés, sin ser una de sus grandes obras maestras, si nos ofrece un excelente cuadro de su fantasía musical, un trabajo conmovedor, bello e impactante en algunos momentos, una representación del mundo mítico y mágico que se escondía tras los arcaicos cantos fineses y que anidaba todavía en la imaginación de sus contemporáneos.
Historia de la obra

Según Andrew Barnett
algunos esbozos de lo que sería esta cantata datarían de entre 1893 y 1894, en plena composición de su fallido drama musical "Veneen luominen" ("La construcción del barco"), y bajo el peso de la influencia wagneriana de estos años, lo que explicaría algunos elementos del estilo de la pieza, a pesar de estar escrita mucho después (tal y como veremos en el análisis).

Tras finalizar su Segunda Sinfonía, nuestro músico se vuelve a la escritura de diversas obras vocales, como otra cantata, el "Impromptu" opus 19 (que curiosamente también aprovecha esbozos anteriores), además de numerosas canciones como la fascinante "Soluppgång" ("Salida del sol") opus 37 nº3. Para el trabajo que nos ocupa, el compositor retorna una vez más al "Kalevala" - como en otras obras
de toda su carrera -. En concreto el autor se fija en una historia muy singular dentro de ella: el sol y la luna han sido robados en venganza por Louhi, la bruja del norte, que también apaga todos los fuegos de Kalevala. La tierra se oscurece y Ukko, el rey de los dioses, decide actuar, encendiendo un nuevo fuego para crear un nuevo sol y una nueva luna. Este fuego es custodiado por una doncella que, torpemente, lo pierde entre sus manos. Entonces atraviesa la bóveda celeste, cubriéndola de agujeros a través de los cuales el fuego cae a la tierra.

En el opresivo clima político de la época, la elección del tema bien puede interpretarse como una alegoría del robo de libertades, que estaba sufriendo entonces Finlandia por parte de las autoridades rusas, y la demanda de una nueva luz que iluminara al pueblo finlandés. No es la primera obra ni será la última donde Sibelius emplea un texto donde cabe tal interpretación: la luz de la cultura finlandesa que quiere liberarse del pesado yugo ruso.

La composición se realizó poco antes del estreno, y al contrario que en otros casos, nuestro autor no parecía nervioso o excitado ante la ocasión, aunque la causa de esta actitud se le escapaba al propio músico "todavía estoy trabajando en mi cantata del Kalevala, pero a medio fuelle. En parte estoy algo abgespannt [fatigado, en alemán en el original], y en cuanto al resto, sólo Dios sabe qué sucede".

La obra fue estrenada con ocasión de la inauguración del Teatro Nacional en Helsinki, el primer gran espacio dramático dedicado primordialmente a la lengua finesa, y nada más indicado que hacerlo con un trabajo sobre el "Kalevala" por el más aclamado compositor del país. Para la ceremonia, el 9 de abril, el propio autor dirigió a la Orquesta de la Sociedad Filarmónica y un coro de al menos 350 miembros, con Abraham Ojanperä - que desde el mismo estreno de "Kullervo" opus 7
estrenó multitud de piezas sibelianas - como solista.

Teatro Nacional, en la Plaza de la Estación, el mismísimo centro de Helsinki. En el centro de la imagen puede versa una estatua dedicada al poeta Aleksis Kivi.
Dentro del extenso programa de inauguración (que incluyó también un partitura de Erkki Melartin), la obra de Sibelius no llamó apenas la atención. Durante los años siguientes se interpretó en varias ocasiones, acompañando por ejemplo el estreno del Concierto para violín. También pensó en imprimir la partitura, llegando hablar sobre el tema con Lieneau o Breitkopf & Härtel, pero nunca se decidió a ello. No estaba plenamente satisfecho con el acabado de la obra.

En 1910, en pleno "periodo oscuro"
elabora una lista de hasta 18 trabajos que pretende revisar, incluyendo además de "Tulen synty" el "Impromptu" opus 19 del mismo año, algunos movimientos de la Música para la prensa JS.137 (que acabarían dando origen a la Scènes historiques I opus 25), dos movimientos de Lemminkäinen opus 22 (que no serían revisados hasta 1939), o "Kullervo" opus 7 y el Quinteto JS.159, que no llegaría a revisar nunca...

Pero el destino de la presente cantata sí será la revisión. Mientras trabajaba en el final de su Cuarta Sinfonía, su partitura más negra y pesimista, el negativismo le invade y decide interrumpir la composición de la grandiosa obra. ¿Debía ser publicada "Tulen synty" sin ser revisada? Demanda a Breitkopf, a quienes había enviado el manuscrito, su devolución y se pone al trabajo, apartando por un momento la desangelada sinfonía.


Pero el estado de ánimo - su miedo a la muerte tras su tumor extirpado en 1908, el sufrimiento en torno a su imposible sinfonía, la más dolorosa y personal...- sigue siendo profundamente pesimista: "si sólo pudiera pasar por en encima de estas oscuras sombras... O al menos llevarlas a alguna nueva perspectiva. Si no puedes hacer eso, pon el pasado tras de ti. No puedes hundirte, hay demasiado en el lado positivo. Trabajado El origen del fuego. Los cadáveres flotan de nuevo. Al infierno con ello. La vida se hace más y más dramática."


Cuando Sibelius vuelve a una obra para revisarla, inicia siempre un proceso de depuración de todo lo superfluo buscando la esencia de la composición y el máximo refinamiento. Pero muy especialmente en este periodo oscuro (donde la concentración y la esencialismo son sus máximos parámetros) ese proceso llega a un grado máximo de austeridad, dejando en "El origen del fuego" un colorido sobrio y oscuro. Ya explicitaremos en nuestro análisis los cambios que produce esta revisión.


Mientras revisa la cantata, decide nuevamente trabajar la Cuarta Sinfonía, simultaneando revisión y composición. La sinfonía avanzará muy lentamente. No así la cantata, que cobra nuevo vigor además con un viaje a finales de septiembre de aquel 1910 a Kristiania (la actual Oslo) y Berlín. Es en la capital alemana donde termina la versión final de "Tulen synty", cobrando además nuevo vigor para terminar en pocos días la Cuarta Sinfonía.


"El origen del fuego" en su versión revisada se convirtió con los años en una obra no muy frecuente en los conciertos, si bien siempre hubo oportunidades para ella. Existe una curiosa anécdota relacionada con la obra. En 1919 pensó en su interpretación para celebrar el Día del Kalevala (28 de febrero), para el acto de inauguración de la Sociedad del Kalevala recientemente constituida. Formarían parte de aquel grupo intelectual muchas de las más eminentes figuras del país como Robert Kajanus, los pintores Eero Järnefelt y Pekka Halonen, el escritor Eino Leno... Pero se produjo un conflicto que dio al traste con el concierto, una estúpida discusión entre Leno y Sibelius acerca de los orígenes nobiliarios de cada uno (el poeta ofendió al músico diciendo que descendía más bien de campesinos...) la discusión, unida a un reuma que afectó al compositor, hizo que desistiera de dotar al día festivo de una de las obras que mejor representaba el espíritu del "Kalevala".

El texto finés de la cantata no ayudó mucho a su difusión fuera de su país, donde goza de bastante estima, pero ya en 1938 Sergey Koussevitzky
, con la Sinfónica de Boston y el coro finés YL, estrenó la obra en EE.UU. De la nación norteamericana precisamente procede la que parece ser la primera grabación debida a Thor Johnson (y con solista y coro finlandeses, de nuevo el YL), de la que hablaremos en el correspondiente post discográfico.

La historia de "Tulen synty" opus 32 desde luego no esconde un gran relato. Su trabajo fue dificultoso, pero ello no incidió en absoluto en la calidad del trabajo que, como decimos, sin ser una de las obras más sobresalientes del compositor es una partitura espléndida, llena de emoción, oscuridad y magia... sobre todo mucha magia. Quien les escribe tiene un especial afecto por ella Por ello nos dilataremos en varios posts contando la historia en la que está basada, dando el texto completo y su traducción, haciendo un análisis musical de sus pentagramas y discutiendo sobre sus grabaciones.

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3 comentarios:

Juan dijo...

Una pregunta.... alguien sabe si la versión de "Tulen synty" para solistas, coro y piano es una versión "original" de la obra o sólo es una reducción de la orquesta? como es sabido, Sibelius ha hecho versiones de muchas de sus obras para diferentes orgánicos y hay muchas grabaciones de coros profesionales que usan esta versión con piano. Muchas gracias!

David Revilla Velasco dijo...

Hola, Juan.

Sibelius realizó una reducción de la versión final de la obra (1910) al poco de concluirla. Se trata pues de una transcripción, el original es para acompañamiento orquestal.

La primera grabación discográfica apareció en el volúmen XI de la Sibelius Edition de Bis. Desconozco que hubiera más grabaciones, aunque es posible que no utilicen la reducción del autor en tal caso.

Juan dijo...

Muchas gracias! Saludos!