martes, 15 de abril de 2014

Catálogo cronológico: IV. Periodo oscuro (1908-1915)

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Presentamos a continuación una sección más de nuestro catálogo de títulos completos de la obra de Jean Sibelius, ordenada cronológicamente, dentro de la propuesta de periodización que hemos realizado para este blog. 

Este periodo de la obra de nuestro autor ha sido tradicionalmente llamado "oscuro", y es un periodo que los diferentes especialistas han delimitado con bastante unanimidad (no así sus fronteras precisas, sobre todo las fechas que lo cierran), por sus muy especiales características.

Esta fase creativa arranca claramente tras una traumática experiencia, que le hace sentir - y probablemente haya sido un presentimiento legítimo - la proximidad de su muerte: del hallazgo de un tumor en la garganta de nuestro músico, y la posterior operación, que consigue extraerlo sin mayores consecuencias. Tras ello, una profunda transformación: por una parte debe abandonar los perniciosos excesos de tabaco y alcohol que sin duda provocaron su enfermedad. Por otra la cercanía del fin de su existencia (¡a pesar de que finalmente llegaría a vivir casi 50 años más!) le lleva a un estado espiritual aún más pesimista, existencialista, enormemente austero.

Esto le conduce también a un cambio de estilo, aunque más propiamente tendríamos que hablar de una profundización hacia el extremo de unas características estilísticas que ya se estaban fraguando en sus últimas obras. Su esencialismo es ahora radical, eliminando todo aspecto superfluo y acudiendo significativamente a la elipsis (tanto melódica y motívica como armónica), hasta el punto de incorporar el silencio con máximo poder expresivo. La música de esta época es austera, parca, ascética, reservada, indicando más por lo que calla que por lo que dice abiertamente, misteriosa, intimista, introspectiva, impresionista con toques expresionistas...

Las texturas se adelgazan al máximo, abundando pasajes a pocas voces, muchas veces sólo dos, aun cuando hay al mismo tiempo un mayor interés por el contrapunto, y sonoridades camerísticas incluso en obras para gran orquesta. Los timbres sin mezcla tan propios del autor ahora son resaltados continuamente, con sonoridades muy delicadas y austeras. Desaparece en gran parte las auras - sustituidas por el silencio puro y duro -, aunque a veces vemos su presencia a modos de flecos, casi espectrales. 

Lo que quizá hace único a este periodo es el aspecto armónico. Por un lado se ahonda en el uso libre de la modalidad, sin ataduras de la tradición diatónica. Pero por el otro la armonía propiamente dicha es más avanzada de la obra de Sibelius, próxima incluso a aspectos vanguardistas, con un uso abundante del cromatismo, sumamente refinado, elipsis armónicas (modulaciones con acordes intermedios ausentes porque se "sobrentienden") y vacilaciones respecto a la tónica, rozando en algunos pasajes de determinadas obras la bitonalidad o la atonalidad, como sucede en la Cuarta Sinfonía.

Precisamente esa sinfonía, sin duda la mejor obra del periodo, es al mismo tiempo el mejor ejemplo de este estilo y su trabajo más extremo respecto a los rasgos que hemos señalado. 

Además de dicha obra, en esta época nacen muchas de sus grandes obras orquestales, principalmente poemas sinfónicos, de programa más abstracto y evocador que los de épocas anteriores, como Cabalgata nocturna y amanecer opus 55, que inaugura en cierta forma el periodo, la breve y aforística La dríada opus 45 nº1, que comparte mucho con la sinfonía, el elegante El bardo opus 64 y la más optimista y luminosa las Las oceánidas opus 73. Otras obras sinfónicas breves también magistrales marcan este periodo, como la marcha fúnebre In memoriam opus 59, Rakastava opus 14  para cuerda - basada en una obra coral de años antes, reelaborada muy a la manera de estos años -, la suite Scènes historiques II opus 66, las Serenatas para violín y orquesta opus 69, etc.

Además de una predilección por la música orquestal, existe un sorprendente regreso a la música de cámara con el Cuarteto de cuerda "Voces intimae" opus 56, obra que se coloca por su importancia al lado de su integral sinfónica, pero que en su carácter precisamente intimista sólo era posible en el medio cuartetístico. No hay otra gran obra camerística estos años, aunque precisamente la Cuarta sinfonía nació entre los esbozos de un segundo cuarteto nunca compuesto.

El piano, también por su confidencialidad se presta en este periodo a partituras sumamente expresivas, entre ellas algunas de las mejores escritas por nuestro autor por un instrumento que raramente era de su predilección: las Tres sonatinas opus 67, muestra de toda la concentración expresiva y formal de la que es capaz nuestro músico, los Dos rondinos opus 68, prolongación de las sonatinas, y las Cuatro piezas líricas opus 74, con ciertas resonancias impresionistas. Al empezar la Gran Guerra, nuestro autor se sumerje en la producción masiva de minuaturas para el teclado, por razones más económicas que artísticas.

La música vocal nos deja obras como
"Luonnotar" opus 70, un cruce entre canción orquestal y poema sinfónico de enorme fuerza, sobre un texto del Kalevala; y canciones como "Kom nu hit, död" opus 60 nº1, y los cuadernos opus 35 y 57, las más desangeladas de sus sången para voz y piano, con una tendencia al recitativo y a una relación casi fría entre la declamación y la parte instrumental.


El estilo lo daremos por finalizado en primavera de 1915, con la excepción de algunas de las obras de años posteriores (como por ejemplo secciones de "Jokamies" opus 83 de 1916) que parecen querer mantener en vigor sus especiales rasgos. Sin embargo el retorno de la luminosidad y del fin de la austeridad extrema de las obras que compone a partir de esas semanas marca a nuestro juicio una nueva época, en la que su ánimo en términos generales también se muestra mucho menos pesimista. Justamente es una época de retorno al consumo de alcohol y tabaco, lo que sin duda está relacionado. Habría preguntarse si el cambio anímico se debe a ésto, o más bien la nueva actitud provoca la vuelta a esos hábitos. En cualquier caso se refleja perfectamente en su música, como exploraremos al hablar de ese siguiente periodo.
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Episodios correspondientes en la biografía:
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1908 (desde julio)

- Svanevit opus 54, suite para orquesta [de JS.189]

- "Teodora" HUL 1097, para voz y piano [versión preliminar de opus 35 nº2]

- Dos canciones opus 35, para voz y piano

- "Och skulle ditt hjärta jag fångat" ("Y si yo capturase tu corazón") HUL 1191 y 1192, para voz y piano [esbozos, dos versiones]

- Cabalgata nocturna y amanecer opus 55, poema sinfónico



1908-1909

- Cuarteto de cuerda en re menor opus 56 "Voces intimae" [versión manuscrita, con coda alternativa] [bocetos 1899-1903]



1909

- La Chasse, poema sinfónico [proyecto no realizado = retomado como opus 66/I?]

- "Vänskapens blomma" ("La flor de la amistad") JS.215, para voz y piano [mismo texto que opus 57 nº7, pero música distinta]

- [Esbozo] [utilizado como tema inicial en opus 70]

- Ocho canciones opus 57, para voz y piano [nº3 reutiliza melodía de JS.122, nº7 mismo texto que JS.215, nº6 con acompañamiento orquestal de 1912]

- Diez piezas opus 58, para piano

- Cuarteto de cuerda en re menor opus 56 "Voces intimae" [versión editada, con coda definitiva]

- "Hymn to Thaïs, the Unforgettable" ("Himno a Thaïs, la inolvidable") JS.97, para voz y piano [versión original, revisada en 1948]

- [Ballet oriental] [proyecto no realizado]

- "Noche de reyes" opus 60, música incidental dos canciones para voz y guitarra [también arregladas para voz y piano, nº1 con acompañamiento orquestado de 1957]

- "Ödlan" ("El lagarto") opus 8, para violín solo y cuerda

- "Noche de Epifanía" opus 60, dos canciones para voz y piano [arreglo, original para voz y guitarra, texto de la nº2 reducido de cinco a dos estrofas]

- [Composición para una lotería] [proyecto no realizado]

- "Giv mig ej glans, ej guld, ej prakt" ("No me des brillo, oro ni pompa") opus 1 nº4, para voz y piano [arreglado para coro masculino a capella y texto en finés en 1935, para coro femenino a capella a dos voces de 1942, para coro femenino a capella a cuatro voces en finés de 1942, para coro femenino a capella a dos voces y texto en finés de 1942, y para coro infantil a capella a tres voces y un solista de 1954]

- "Ceremonias por la muerte de un oso", ballet [proyecto no realizado]

- Cuarta Sinfonía [primeros esbozos]

- In memoriam opus 59, marcha fúnebre para gran orquesta [versión original, revisado en 1910]



1909?    

- "The American Millers' Song" ("Canción de los molineros americanos) JS.29, para voz y piano? [completado?, probablemente perdido]



1910

- La Dríada opus 45 nº1, poema sinfónico [también arreglado para piano]

- La Dríada opus 45 nº1, para piano [original para orquesta]

- In memoriam opus 59, marcha fúnebre para gran orquesta [versión revisada, original de dic. 1909]

- Variaciones sobre el tema final de "Ödlan" [op. 8], para orquesta [proyecto no realizado]

- " Impromptu" opus  19, para coro femenino y orquesta [versión revisada, original de 1902, arreglado para coro femenino y piano]

- " Impromptu" opus  19, para coro femenino y piano [arreglo, original con orquesta]

- "Dolce far niente" HUL 1144,  para voz y piano [versión preliminar de opus 61 nº6]

- "Skuggornas ö" ("La isla de las sombras) y "Kärleks rim" ("Rima de amor), par voz y piano [esbozos, probablemente para incorporar a opus 61]

- Ocho canciones opus 61, para voz y piano [nº6 de versión preliminar HUL 1144]

- "Kansakoululaisten marssi" ("Marcha de los niños de la Escuela Primaria") JS.103, para coro infantil a capella a dos voces

- "Tulen synty" ("El origen del fuego") opus 32, para barítono, coro masculino y orquesta [versión revisada, original de 1902, también arreglado para barítono, coro masculino y piano]

- "Tulen synty" ("El origen del fuego") opus 32, para barítono, coro masculino y piano [arreglo de la versión revisada, original para barítono, coro masculino y orquesta]

- "Vapautettu kuningatar" ("La reina cautiva") opus 48, para coro masculino y orquesta [original para coro mixto y orquesta de 1906, arreglo 1906-10]

- "The raven" ("El cuervo"), para soprano y orquesta [no finalizado, algunos materiales usados en el Finale de la Cuarta Sinfonía]



1911

- [Melodía], para las campanas de la iglesia Kallio [dos propuestas basadas en la coda de la Segunda Sinfonía]

- "Kuolema" ("Muerte"), dos nuevas piezas para cuerda, para una nueva producción opus 62:

     a. Canzonetta [nombre original "Rondino de los amantes",  rev. de una pieza de 1906?]

     b. Valse romantique [nombre original "Valssi-intermezzo", usa esbozos c.1900]

- Cuarta Sinfonía en la menor opus 63: fragmentos de la versión preliminar

     II. Segundo movimiento / Allegro molto vivace – Doppio più lento

     IV. Finale: compases 1–59 / Allegro

- Cuarta Sinfonía en la menor opus 63 [diciembre 1909 - abril 1911]

- "Die Sprache der Vögel" ("El lenguaje de los pájaros") JS.62, música incidental: Marcha nupcial para el Acto III

- Étude opus 76 nº2, para piano

- "Kantat till ord av W. von Konow" ("Cantata de palabras de W. von Konow") JS.107 , para coro femenino o infantil

- Scènes historiques I opus 25, para orquesta [de tres números de JS. de 1899, título original "Suite caractéristique"]  

     I. All’ Overtura

     II. Scena

     III. Festivo

- Dos piezas para piano y violín opus 2 [versión revisada, originales de 1890 y 1891]:

     I. Romance

     II. Epilogue

- "Arioso" opus 3, para voz y cuerda [también versión para voz y piano, compuesta simultáneamente]

- "Arioso" opus 3, para voz y piano [también versión para para voz y cuerda, compuesta simultáneamente]

- "Män från slätten och havet" ("Hombres de tierra y mar") opus 65a, para coro mixto a capella

- "Har du mod?" ("¿Tienes valor?") opus 31 nº2, para coro masculino y orquesta [2ª versión, original de 1904, también arreglada con acompañamiento de piano]

- "Har du mod?" ("¿Tienes valor?") opus 31 nº2, para coro masculino y piano [arreglo de la 2ª versión original con acompañamiento orquestal]

- Rakastava (El amante) opus 14, para cuerda [versión original, "versión de París", revisada en enero de 1912; basada en JS.160]



1912

- Rakastava (El amante) opus 14, para cuerda y timbales y triángulo ad libitum [versión original, definitiva, original de diciembre de 1911; basada en JS.160]

- "Kyssen" ("El beso") y "Goternas sång" ("Canción de los godos"), para voz y piano [proyectos no realizados, "Kyssen" con el mismo texto que op. 72 nº3]

- "Uusmaalaisten laulu" ("Canción del pueblo de Uusimaa") JS.214a, para coro mixto a capella [también arreglado para coro masculino]

- "Uusmaalaisten laulu" ("Canción del pueblo de Uusimaa") JS.214a, para coro masculino a capella [arreglo, original para coro mixto]

- Scènes historiques II opus 66 , para orquesta [temas de JS.54, Luonnotar (proyecto 1905-06) y JS.105; orden original III - II - I]

     I. La Chasse

     II. Canción de amor [nombre original "El halconero", después "Amor caballeresco"]

     III. En el puente levadizo

- Quinta sinfonía y Sexta Sinfonía "Luonnatar" [proyectos]

- Primera fantasía opus 67, para gran orquesta y Segunda fantasía [proyectos]

- Tres sonatinas para piano opus 67

  • Sonatina nº1 en fa# menor

  • Sonatina nº2 en Mi Mayor [Finale usa material de boceto de 1898]

  • Sonatina nº3 en si bemol menor

- "Har du mod?" ("¿Tienes valor?") opus 31 nº2, para coro masculino y orquesta [3ª versión, original de 1904, también arreglada para piano solo en 1913]

- Kallion kirkon kellosävel (Las campanas de la iglesia Kallio) JS.102, melodía para campanas [utilizada en coro opus 65b]

- Suite en La Mayor JS.186, para violín, viola y violoncello [algunas revisiones menores con objeto de su eventual publicación]

- "Hertig Magnus"("Duque Magnus") opus 57 nº6, para voz y orquesta [original con acompañamiento de piano de 1909]

- "Kallion kirkon kellosävel" ("Las campanas de la iglesia Kallio") opus 65b, para coro mixto a capella [melodía proveniente de JS.102, también arreglado para piano]

- "Kallion kirkon kellosävel" ("Las campanas de la iglesia Kallio") opus 65b, para piano [arreglo, original para coro mixto a capella]

- Dos rondinos opus 68, para piano

  • Rondino nº1 en sol# menor

  •  Rondino nº2 en do# menor

- Serenata para violín y orquesta en Re Mayor opus 69a [inicialmente con el título "I gammalt hem" ("En el viejo hogar"]

- "Blauer Dunst" ("Niebla azul"), ópera [proyecto no realizado]

- Valsette en mi menor opus 40 nº1, para piano



c. 1912

- Ballade HUL 0730, para piano [revisado como Aspen opus 75 nº3 en 1914]



1913

- Chant sans paroles en mi menor opus 40 nº2, para piano

- Humoresque en Do Mayor opus 40 nº3, para piano

- Berceuse en Re Mayor opus 40 nº5, para piano

- Menuetto en Do Mayor opus 40 nº4, para piano

- "Soi kiitokseksi Luojan" ("Te alabamos, oh Creador") opus 23 nº6a, para coro femenino o infantil a capella [arreglo, original para coro mixto de 1897-98]

- "Nejden andas" ("El paisaje respira"), para coro femenino o infantil a capella [arreglo, original de opus 30 para coro masculino y orquesta, primera versión]

- "Aamusumussa " ("En la niebla de la mañana") JS.9b, para coro femenino o infantil a capella [arreglo, original para coro mixto JS.9a de 1898]

- "Terve ruhtinatar" ("Salve, princesa) HUL 1003, para coro femenino o infantil a capella [arreglo, original para coro y orquesta JS.104  de 1896]

- "Nejden andas" ("El paisaje respira") HUL 0963, para coro femenino o infantil a capella [arreglo, original de opus 30 para coro masculino y orquesta, segunda versión]

- Serenata para violín y orquesta en sol menor opus 69b

- El caballero y la náyade, pieza característica para pequeña orquesta [proyecto no realizado]

- Barden (El bardo) opus 64, poema sinfónico [versión original, perdida, revisado en 1914 ]

- Intrada & Allegro, para orquesta [proyecto, Intrada = opus 64]

- "Nu står jul vid snöig port" ("La Navidad ya está en la nevada puerta") opus 1 nº1, para voz y piano

- " Nu så kommer julen" ("Ya viene la Navidad") opus 1 nº2, para voz y piano

- Scènes historiques III, tríptico para orquesta [proyecto no completado]:

     I. El bardo [= opus 64]

     II. El caballero y el elfo

     III. Ronda

- Three Songs for American Schools JS.199, para coro mixto a capella

- Spagnuolo JS.181, para piano

- "Luonnotar" opus 70, poema sinfónico para soprano y orquesta [también arreglado para piano y piano en 1915, desde el 17 de julio, utiliza esbozo de 1909]

- Rêverie en mi menor opus 34 nº6, para piano


     I. [?] [perdido, = opus 64?]

     II. Tempo moderato - attacca

     III. Allegro


- " Har du mod?" ("¿Tienes valor?") opus 31 nº2, para piano [arreglo de la 3ª versión (1912), original para coro masculino y orquesta]

- Scaramouche opus 71, música incidental para orquesta [sin números, para la obra completa, comenzada en junio; usa esbozos de 1905-06;  suite proyectada en 1921 (no realizada), dos fragmentos arreglados para piano como Danse élégiaque & Scène d’amour en 1914, el último también arreglado para violín y piano en 1925 ]



1914

- "Våren flyktar hastigt" ("La primavera está huyendo") opus13 nº4, para voz y orquesta [original con acompañamiento de orquesta de 1891, entre Navidad de 1913 y Año Nuevo de 1914]

- "Soluppgång" ("Salida del sol") opus 37 nº3, para voz y orquesta [original con acompañamiento de piano de 1902, entre Navidad de 1913 y Año Nuevo de 1914]

- Scaramouche opus 71: Danse élégiaque & Scène d’amour para piano [arreglo, original para orquesta  de 1913]

- "Vi ses igen" ("Adiós") opus 72 nº1, para voz y piano [perdida!]

- Cuatro piezas líricas para piano opus 74 [títulos en alemán]:

     nº1. Ekloge (Égloga)

     nº2. Sanfter Westwind (Suave viento del oeste)

     nº3. Auf dem Tanzvergnügen (De la alegría de la danza)

     nº4. Im alten Heim (En el viejo hogar)

- "Orions bälte" ("El cinturón de Orión") opus 72 nº2, para voz y piano [perdida!]

- Rondeau der Wellen [o "Las oceánidas", versión de Yale], poema sinfónico [toma material del Allegro de 'Fragmentos de una suite para orquesta'; revisado como Las oceánidas opus 73]

- "Har du mod?" ("¿Tienes valor?") opus 31 nº2, para coro masculino y orquesta [4ª versión, original de 1904]

- Las oceánidas opus 73, poema sinfónico [versión definitiva, original Rondeau der Wellen de marzo]

- "Herr Lager och Skön fager" ("El señor Lager y la bella") opus 84 nº1, para coro masculino a capella

- Cinco piezas para piano opus 75 ["Los árboles"]:

     nº1. När rönnen blommar (Cuando el serbal florece)

     nº2. Den ensamma furan (El solitario abeto)

     nº3. Aspen (Álamo temblón) [revisión de Ballade HUL 0730, de c.1912]

- [Esbozo para la Quinta Sinfonía]

- Cinco piezas para piano opus 75 ["Los árboles"]: nº5. Granen (Pícea) [HUL 0732, versión original, revisado en 1919]

- Syringa (Lila) [opus 75 nº6], para piano [originalmente para piezas opus 75, luego retirado, revisado como opus 96a en 1919]

- Cinco piezas para piano opus 75 ["Los árboles"]:

     nº4. Björken (Abedul)

- Arabesque opus 76 nº9, para piano

- Juha, ópera [proyecto no realizado, desde 1912]

- "El mar", para coro y orquesta [proyecto no realizado]

- "Canción de los godos", para coro y orquesta [proyecto no realizado]

- "Bacanal", para coro y orquesta [proyecto no realizado]

- Rey Fjalar, poema sinfónico o coro y orquesta [proyecto no realizado]

- [esbozos "para una ópera"], proyecto no realizado, libreto desconocido [= "Juha"?]

- "Venematka" ("El viaje en barca") opus 18 nº3, para coro mixto [original para coro masculino de 1893]

- Nouvellette opus 94 nº2, para piano

- Romanzetta opus 76 nº6, para piano

- Valse en Reb Mayor opus 34 nº1, para piano

- Air de danse en Mi Mayor opus 34  nº2, para piano

- Mazurka en La Mayor opus 34 nº3, para piano

- Carillon opus 76 nº3, para piano

- Pensée mélodique en Do Mayor opus 40 nº6, para piano

- Couplet en Re Mayor HUL 0695 [opus 34 nº4], para piano [1ª versión, revisado más tarde]

- Couplet en Re Mayor opus 34 nº4, para piano [versión revisada para su publicación]

- Capriccietto opus 76 nº12, para piano

- Dos melodías serias opus 77: nº1. Cantique, para violín y orquesta [originalmente titulada "Lofsången" ("Canto de alabanza") o "Lauda Sion", arreglado después para violín y piano, versiones para cello y acompañamiento de orquesta o piano de 1916 ]

- Dos melodías serias opus 77: nº1. Cantique, para violín y piano [arreglo, original para violín y orquesta de 24 de noviembre ]

- Rondoletto en Lab Mayor opus 40 nº7, para piano [a veces referida como "Danza de Walpurgis"]

- Boutade en Lab Mayor opus 34 nº5, para piano [título original: "Badinage"]



1915 (hasta febrero)

- Pensées fugitives, para violín y piano [proyecto, colección de piezas, = opp. 78, 79, 81...]

- Romance en Fa Mayor HUL Ö.57.3. [opus 78 nº2], para violín y piano

- Romance en Fa Mayor opus 78 nº2, para violín y piano [también para violoncello y piano]

- Romance en Fa Mayor opus 78 nº2, para violoncello y piano [arreglo, original para para violín y piano]

- Rigaudon opus 78 nº4, para violín y piano [también para violoncello y piano]

- Rigaudon opus 78 nº4, para violoncello y piano [arreglo, original para para violín y piano]

- "På berget" ("En la montaña") opus 84 nº2, para coro masculino a capella.
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Sección siguiente: V. Periodo final - a. Serenidad sinfónica (1915-1925)

miércoles, 9 de abril de 2014

Biografía (37): la versión definitiva de la Quinta Sinfonía y los Días de Música Nórdica (1919)

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Tras el fin de la Guerra Mundial, Finlandia vivirá una época de problemas económicos y cierto aislamiento internacional. Sin embargo, es por fin independiente, y vive en paz, a pesar de algunos disturbios bolcheviques alimentados por Moscú, que Sibelius teme constantemente vayan a peor. Con todo ello el ánimo del sector cultural crece, luchando ya no por su supervivencia sino por la excelencia. Los trabajos de nuestro compositor en la siguiente década, que será la última activa en cuanto a la composición serán menores en número, pero sin duda entre ellos se encuentran lo más grandioso salido de su imaginación. 

Breitkopf & Härtel, ya libre de la guerra, hace campaña por sus ediciones sibelianas, alimentada por una pequeña monografía sobre el compositor escrita por Walter Niemann, dentro de una serie de pequeñas biografías muy difundidas en su día. El libro en efecto constituirá una buena propaganda de su figura, sin embargo no puede ocultar su poco aprecio por sus sinfonías, que como buen defensor del modelo clásico alemán ve poco "universales". La editorial decide consultar a Sibelius su opinión sobre el libro, quien se quejará sobre las cuestiones genealógicas y sobre la polémica señalada:  "el entendimiento del Dr. Niemann de mi personalidad musical está basada en falacias, y aun cuando el libro está escrito incluso con simpatía, el autor calumnia aquellas áreas de mi arte que - bajo mi punto de vista - deberían ser las más valoradas". Breitkopf se disculpa sobre el tema de sus raíces, pero obvia replicarle sobre sus sinfonías. Aún no había llegado el momento de su reconocimiento.


La madre de Aino, Elisabeth Järnefelt, cumplía la respetable edad de 80 años el 11 de enero, ocasión muy especial que consiguió reunir a toda la familia, incluyendo a su hijo Armas que vino desde Suecia y Arvid, recién liberado de su paso por prisión debido un incidente durante la guerra. Nuestro músico escribió una breve canción estrófica, "Mummon syntymäpäivänä" ("Canción de cumpleaños para la abuela") JS.136, con texto en finés de algún miembro de la familia, una sencillísima obra pensada para interpretarse en familia más que en salas de concierto.




Elisabeth Järnefelt (1839-1929)

Los esfuerzos musicales de ese comienzo de año estaban centrados en obras más ambiciosas, tanto en la revisión de la Quinta Sinfonía como en la obra para la Universidad de Åbo, que pudo enviar terminar en febrero, acudiendo personalmente a la capital de la vieja Finlandia. No obstante, la ceremonia académica se retrasó hasta el otoño, circunstancia que aprovechó el autor para dar algunos retoques más a la partitura, quizá preocupado por la calidad de los músicos que iban a interpretar "Jordens sång" ("La canción de la tierra") opus 93. Su entusiasmo inicial por la obra habría disminuido tras toparse con un texto pretencioso, que además casi le imponía al compositor la forma que debía dar - con recitativos, solos, coros masculinos o femeninos... -, intención y articulación que Sibelius directamente obvió. La cantata en sueco es desde luego un trabajo notable - la menos destacada de las obras de este género de esta época sin embargo-, aunque su autor confiesa que "lo hice sólo por haber sido pagado". En efecto, unos días más tarde recibe el dinero por la obra, 6000 marcos, que decide invertir en lo que entonces era un lujo para las casas del lago Tuusula: la conexión con el suministro eléctrico, que llega a Ainola por primera vez.


El edificio histórico de la Åbo Akademi en la actualidad.


Nuestro autor expresa a Carpelan su confianza en la Sinfonía, dejando atrás sus dudas respecto a la posibilidad de desechar su comienzo: "estos días han sido muy exitosos. Veo las cosas muy claramente. El primer movimiento de la Quinta Sinfonía es una de las mejores  cosas que haya escrito. No puedo entender mi ceguera". Cuando su amigo le contesta, lo hará bajo una salud cada vez más deteriorada: "ahora sé que será una sinfonía magistral [...]. Todos mis desgraciados días he puesto todo mi corazón y alma en tu causa, aun cuando era sólo una ayuda limitada". El 22 de marzo el barón Carpelan le enviará una postal que será la última: "terribles padecimientos que no pueden ser aliviados por ninguna medicina... Querido y maravilloso Janne, un largo adiós y gracias. La bendición de Dios ahora y siempre. Un saludo fraternal a Aino. Gracias por todo, todo". 


Apenas dos días después de esas líneas fallecería. El músico lo recoge en su diario con estas palabras: "Axel está muerto . Qué vacía parece la vida. No sol, no música, no sentimiento . Qué solo estoy con toda mi música. Incluso en su lecho de muerte todavía me escribió la postal que he recibido esta mañana. Lúcido hasta justo su fin."

Y es que en efecto, mucho más que un amigo y confidente, Carpelan fue para Sibelius un alma gemela, la voz de su propia conciencia en su tarea compositiva, que lo alentaba cuando no veía las cosas claras, motivando la composición de nuevas obras y dando su justo valor cuando el compositor era incapaz de ser objetivo con sus propias creaciones. Muchas de las obras maestras de nuestro músico llevan detrás la idea, el soporte y la intución de Carpelan.

"Ahora Axel descansa en la fría tierra. Parece tan inconmensurable y profundamente triste. ¿Para quién compondré ahora?" Como en otros casos recientes, Sibelius no acudirá al funeral, siendo representado por su esposa. La idea de la muerte le horripila, máxime ante alguien tan querido para él. Además en alguna ocasión nuestro compositor parece reflejar una increencia o al menos inseguridad en una vida más allá de la muerte, o en reencontrarse con los seres amados... Prefiere recordar a través de sus partituras: "adiós, inolvidable amigo; mi arte llora".

Su diario personal conoce entonces el silencio de casi cuatro semanas. Sólo retorna para reflejar nuevas preocupaciones sobre la sinfonía. Con el primer tiempo de la gran obra orquestal ya en principio fijado, las eternas dudas del autor se centran en el resto: "he prescindido del segundo y tercer movimientos de la sinfonía. El primer movimiento es una sinfonía y no requiere continuación alguna. ¡¡¡Ahí es donde todo mi trabajo comenzó!!! ¡Lo llamaré "sinfonía en un movimiento" o fantasia sinfonica [en italiano en el original]! ¿Fantasia sinfonica I?"

Las dudas sin embargo pronto se desvanecen (6 de mayo): "la sinfonía será como fue originalmente, en tres movimientos. Están todos en el copista... Una confesión: reelaboré todo el finale una vez más. Ahora está bien. Pero esta batalla con Dios". La gran obra, tras casi cuatro años de revisión estaba lista, aunque esperará unos meses para darle el bautismo público adecuado y pulir algún detalle. Muchas de sus ideas sobre una sinfonía en un solo tiempo autosuficiente no serán del todo abandonadas: darán marco a la Séptima Sinfonía unos años después.

Mientras el genio nórdico se enfrenta a estos dilemas, da oportunidades a su inspiración  componiendo piezas breves para piano. La necesidad económica ya no es tan acuciante como en los años de la guerra, pero aún le proporcionan buena parte de sus ingresos, como siempre inestables, máxime en la inflacción de la postguerra. Seguirá escribiendo miniaturas por muchos años, si bien su calidad artística, posiblemente por no ser tan necesarias como antes, es considerablemente mayor y más comprometida con el medio. Entre abril y mayo llegan la nostálgica Mélodie opus 94 nº5, la Danse opus 94 nº1, que es un firme vals, y la soñadora Consolation opus 76 nº5. Esta diligente actividad se ve enfrentada con viejos fantasmas: "sería cosa fácil para mí trabajar si vinos baratos y aguados estuviesen más a mano. Estos días estoy bebiendo whisky y licor. Mis manos tiemblan tanto que no puedo escribir".

Como dos décadas atrás (en 1896 y 1897) la Universidad de Helsinki estrenará una obra circunstancial salida de la pluma de nuestro autor. Lejos de aquellas pomposas cantatas, Sibelius opta por una marcha orquestal relativamente breve, llena curiosamente de un delicado y optimista lirismo. La Marcha académica JS.155 será estrenada por Kajanus en la Salón de la Universidad el 31 de mayo, pero la ejecución provoca el enfado de nuestro autor: "quiso - éste es el hecho - arruinarla. Incluso a pesar de pedirle justo lo contrario, la tomó tan rápido que todo el con grandezza desapareció". No sabemos si Sibelius pudo tener total o parcialmente razón en su crítica, pero es cierto que la pieza pasó desapercibida para crítica y público (sólo la orquesta la aplaudió en el ensayo). Y en cualquier caso, las viejas heridas seguían abiertas.

En junio de 1919, tras cuatro años sin salir del país, Jean Sibelius realiza un nuevo viaje en el extranjero, acompañado de su mujer. Ha sido invitado a las Jornadas de Música Nórdica en Copenhague. La iniciativa de reunir a músicos de los diferentes países nórdicos, cada vez más proclives al intercambio y a trazar lazos, no era la primera de todas, pero ahora  Finlandia por primera vez estará representada, y por varios de sus músicos. Por supuesto su figura más célebre e internacional no podía estar ausente.

Kajanus será responsable en parte de la planificación finlandesa, contando también con dos jóvenes compositores, ya consagrados: Selim Palmgren (que en aquellos días gozaba de una gran fama, dentro y fuera de Finlandia) y Erkki Melartin, que pronto se convertirá en vecino y gran amigo de Sibelius. 
 
Nuestro músico pudo disfrutar de nuevo de la compañía de su amigo Stenhammar. Ambos, Kajanus y Aino acudieron a una comida en casa de Carl Nielsen que, junto a su mujer, la escultura Anne-Marie, les ofrecería una magnífica velada, muy agradable para todos según relatarían más tarde Stenhammar y el propio Sibelius. Hecho a destacar ya que, frente a situaciones anteriores, no hubo ninguna tensión entre él y nuestro autor: "glorioso amigo, mis agradecimientos y esperanzas de que todo vaya bien. Los saludos más cálidos a ti a tu encantadora mujer" escribiría después nuestro músico a su célebre camarada danés.

El 13 de junio Palmgren estrenaría en el concierto de apertura su Concierto para piano "Metamorfosis", cosechando un gran éxito entre público y prensa. El crítico Kjerulf le consideró el sucesor del "trono" de Sibelius "que esperamos que siga ocupando durante largo tiempo".

Nuestro músico hubiera querido estrenar en este marco la Quinta Sinfonía, pero sintió que no estaba a punto. A cambio el 18 de junio interpretó la Segunda Sinfonía, con el aplauso generalizado. Raramente la ya antigua partitura le fallaba. Sin embargo eso no le hacía sentir bien, "pero probablemente es la manera en la que sus amigos se han comportado conmigo toda mi vida lo que la ha hecho así".

Una entrevista a un periódico danés da buena cuenta del concepto sinfónico que guiaba en esos momentos nuestro autor, precisamente en confrontación con el de Nielsen. Preguntado por qué su nueva sinfonía no iba a tener título Sibelius responde que no lo necesita, "es música pura, no literatura [...] Si pudiera expresar lo mismo en palabras que en música, entonces tendría naturalmente que recurrir a las palabras. La música es autosuficiente y mucho más rica. Comienza donde las posibilidades expresivas del lenguaje terminan. Eso es por lo que yo escribo música." Y preguntado por la capacidad descriptiva de una sinfonía: "esas cosas me vuelven loco — entonces no es música pura de lo que estamos hablando sino de algo más. Es música incidental. Y eso puede ser bueno en términos del efecto teatral. Pero cuando la música es literatura, es mala literatura".


Mientras los conciertos, de alto nivel musical, se sucedían nuestro protagonista no desperdiciaba la oportunidad de pedir grandes cantidades de champán, ascendiendo la factura final a cifras elevadas. El festival se cerró oficialmente con la Cuarta Sinfonía de Nielsen, "L'inestinguibile", que por supuesto provocó el entusiasmo del público de Copenhague.

Las jornadas tuvieron una prolongación, por una parte en un banquete después del concierto, en el que Nielsen expresó su alegría por la participación de Finlandia en el festival - a lo que Kajanus respondió "debemos seguir combatiendo y pisar firme, nunca perderemos de nuevo nuestra libertad", y por otra en una velada musical en el Tivoli. Diversos de los directores del festival compartieron podio: interpretando Sibelius su Finlandia opus 26. A la entrada del evento se tomó esta histórica instantánea:


Fotografía de las Jornadas de Música Nórdica de 1919. Detrás, de izquierda a derecha: Johan Halvorsen, Robert Kajanus, Georg Høeberg, Jean Sibelius - un tanto ausente - y Frederik Schnedler-Petersen. Delante: Wilhelm Stenhammar, Karin Bronzell, Erkki Melartin y Carl Nielsen.

El viaje no le hizo ganar muchos más adeptos. Era ya un músico muy respetado en Dinamarca, aunque lejos del reconocimiento que se le debía en Suecia o en Inglaterra. No obstante fue una visita muy agradable - aunque costosa -, incluso en lo más mundano: "¡bebí vino y comí buena comida! Y he sido más agradable a Aino que antes".

Durante ese mes su amigo Oscar Parviainen (el pintor firmante de dos de los óleos presentes aún en Ainola) le envió una petición un tanto peculiar y desesperada. El artista estaba ingresado en un hospital de Suecia con dolencias cardiacas: "envíame un par de líneas cuando tengas tiempo; yo trataré la música que me envíes como un regalo sagrado y nunca le daré un mal uso". El compositor accedió a la súplica con una pieza para piano. Inicialmente pensó en dedicarle un texto en proceso de escritura, que llamará simplemente Andantino 'Till O. Parviainen', JS.201. Pero finalmente decide honrar a su camarada con una obra nueva, Con passione JS.53: "fue como si un relámpago me atravesara y me diese nueva vida. ¡Una canción de regocijo de los ángeles del cielo!... Me has enviado esperanza para vivir y rezar a los dioses del cielo —  ¿cómo puedo agradecértelo?" 

En julio reelaboró el Andantino en forma más extensa y ordenada en lo que será el Sonnet opus 94 nº3. Dará también los toques finales a dos compañeras de ese cuaderno pianístico opus 94, el nº4, Berger et bergerette (Pastor y pastorcilla) y el nº6, una Gavotte, piezas bucólicas que expresan cierta nostalgia por la música de siglos pasados. A petición de su editor Westerlund vuelve a dos partituras del cuaderno conocido como "Los árboles" opus 75. Tras dar varias vueltas al asunto, decide combinar dos de las piezas, Granen y Syringa en una sola, un vals de forma ternaria que llamará Valse lyrique. Pero no contento con el resultado, reelaborá Granen para darle mayor profundidad. Mientras, una versión revisada y expandida de Syringa se convertirá en el definitivo Valse lyrique, que al año siguiente orquestará y publicará con el número de opus 96 nº1.

Breitkopf & Härtel intentó firmar de nuevo un contrato como el de años atrás, una vez que descubrió que durante la guerra muchas de sus partituras habían sido editadas por empresarios nórdicos. No obstante la idea no fructificó, ya que nuestro músico no quería lazos como los que le habían atado anteriormente, y contaba además con buenas ofertas de otros editores como Wilhelm Hansen, lo que explica que las obras de sus últimos años estén distribuidas entre diversas firmas.

Los días en que se celebraban elecciones en el país, el genio finlandés trataba de reencontrarse con viejas amistades. Se vio con Gallén-Kallela en Jokela, y retomó la correspondencia con su amigo de la infancia Walter von Konow, quien no podía suplir el vacío de Carpelan en lo artístico, pero si sería una de las pocas personas a las que poder confesar sus voces interiores.

Durante el otoño la paz reinará en la vida de Jean Sibelius, sólo alterada por algunos incidentes en su hogar de Ainola: su hija Heidi, de 8 años, sufrió un accidente cabalgando y después enfermó de escarlatina, por lo que pasó un tiempo en un hospital de la capital, atendida por su madre. Sería operada en la mano izquierda por el doctor Richard Faltin, viejo conocido de su padre en la época del conservatorio. Su hija de 11 años Margaretta pasaba mucho tiempo jugando con los niños vecinos, y la joven Katarina acudía lejos a la escuela, por lo que en esos días la tranquilidad - y la soledad - fue la norma. 

 Busto de Heidi Sibelius, obra del escultor G. Nyholm, en la librería de Ainola.

Tras mínimas modificaciones, el 23 de septiembre finalizó "La canción de la tierra" opus 93, dirigiendo finalmente la obra el 11 de octubre en el Salón de la Antigua Academia de Turku, con un coro mixto reunido para el evento y la Orquesta de la Sociedad Musical de la ciudad. A pesar de la falta de inspiración que achacaba a la obra, la cantata tuvo un gran éxito, siendo interpretada de nuevo al día siguiente. El estreno fue celebrado después con una gran fiesta. Aunque el 1 de junio de ese año había entrado en vigor la "kieltolaki" (ley de prohibición de bebidas alcohólicas), y el presidente y varios miembros del gobierno estuvieron presentes, parece que el vino y otros espirituosos se consumieron generosamente. El compositor, muy animado, en el propio hotel, tocó a los invitados al piano el finale de la Quinta Sinfonía.

La obra sería finalmente estrenada el 24 de noviembre. Se vendieron todas las entradas para el programa, que además de la Quinta Sinfonía en su versión final incluyó "Jordens sång" y las seis Humoresques para violín y orquesta, con Paul Cherkassky como solista. 

El propio autor dirigió a la orquesta Filarmónica en el Salón de la Universidad. Kaarlo Ståhlberg, el recientemente elegido primer presidente de la República Finlandesa, estuvo presente, y fue un extraordinario éxito. La versión final de la sinfonía era aún más luminosa, serena y triunfal, llena de un drama interior que se resuelve en una proclamación de amor a la vida. Más refinada y cohesionada que la versión original - no podemos compararla con la intermedia, que como vimos se perdió -, más concisa y con un tono mucho más brillante y positivo, la partitura constituye sin duda una de las obras maestras más logradas de Jean Sibelius.

El programa se repitió con igual triunfo (y venta de entradas) dos veces más, lo que sirvió además para hacerle ganar mayor confianza como director, ya que había podido conducir la orquesta sin su nerviosismo habitual. Eso le dio ánimos para lanzarse a planear nuevas aventuras, que incluían conciertos en Suecia por invitación de Stenhammar. 

Lejos de agotar con este triunfo su composición sinfónica, el genio nórdico sigue vivamente trabajando en los preliminares de lo que serán sus siguientes dos sinfonías, si bien de nuevo muy lejos de su concepción definitiva. "La reserva en mi declaración acerca de las dos nuevas sinfonías estaba plenamente justificada. La Quinta Sinfonía no estuvo completa en su forma final hasta el otoño de 1919 y un largo periodo de tiempo transcurrió antes de que sus sucesores apareciesen, y no exactamente en la forma que yo originalmente había previsto. La forma final del trabajo propio es, en verdad, dependiente de poderes más fuertes que uno mismo. Más tarde lo propio se puede substanciar en esto o en aquello, pero en el total lo propio es meramente un instrumento. Esta profunda lógica - llamémosla Dios - que gobierna una obra de arte es el poder que la da fuerza" - contará años más tarde a Ekman.

En los esbozos de los que será la Sexta, dos temas fueron trasladados a una nueva concepción, un poema sinfónico titulado Kuutar (La diosa Luna), sobre una historia del "Kalevala".  Un tema de lo que sería el definitivo primer movimiento sería titulado como "Invierno", mientras que otro del futuro finale lo será bajo el epígrafe de "El espíritu de un pino".

El 1 de diciembre se inauguró la galería de arte de Gösta Stenman en Helsinki, ocasión para la cual Sibelius había escrito Autrefois ("Antaño", en francés) opus 96 nº2, una curiosa obra para pequeña orquesta con la participación de dos sopranos en la sección central. La partitura es una meliflua escena pastoral con aires dieciochescos, al estilo de alguna de las piezas para piano de ese mismo año. El concierto estuvo a punto de ser suspendido, y nuestro músico aprovechó el impás para ir a un restaurante, donde sin pudor pidió champán.  Conseguir sortear la prohibición no parecía muy difícil, en especial para una celebridad como él. Cuando nuestro compositor había bebido ya media botella, fue reclamado porque la pieza iba a ser finalmente ejecutada. Y lo hizo sin problemas, al parecer con gran entusiasmo y alegría, y hasta una segunda vez.

Las navidades no aparecen reflejadas en su diario, lo cual significa un alto grado de ocupación, no sólo en lo familiar, sino también en el trabajo. Había aceptado un nuevo encargo, otra cantata, para el coro Suomen Laulu de Klemetti, a los que proporcionaría por supuesto una partitura en finés.

El año de 1919 fue desde luego un periodo de emociones encontradas. Por una parte la muerte de Carpelan supuso un verdadero mazazo para su emocionalidad y su misma existencia. Es posible que la falta de su fiel amigo a la larga haya influido en su posterior silencio y en la poca productividad - aunque plena de las mayores obras maestras - de la siguiente década. Por otra parte Finlandia ha pasado lo peor, y su posición como el compositor nacional ya es poco discutida, al tiempo que el máximo reconocimiento internacional empieza a fraguar. Finalizando la Quinta Sinfonía ha realizado una tarea inmensa, dejándonos sin duda unas de las grandes obras de la historia de la música occidental. Y sin embargo aún tendrá mucho, mucho que decir.


sábado, 1 de febrero de 2014

Algunas semanas más de espera + "Demanten på Marssnön" opus 36 nº6

Desde el blog "Sibelius en español" les pedimos disculpas por la ausencia de nuevas publicaciones, debido a compromisos laborales. Esperemos que en el espacio de mes y medio aproximadamente podamos proseguir con nuevos artículos sobre el músico finlandés, su biografía y sus composiciones. 

Agradeciendo el interés y la paciencia de nuestros lectores, les invitamos a escuchar una de sus más célebres canciones, "Demanten på Marssnön" opus 36 nº6, esperando compartir pronto la belleza que nos traerán las musicales nieves de marzo...

La canción, con texto del poeta finlandés suecoparlante Josef Julius Wecksell, es una breve pieza estrófica, con una melodía elegante y melancólica que a menudo se ha comparado con el encanto de las canciones de Edvard Grieg, aunque no por ello deja de ser plenamente sibeliana. Fue escrita en el año 1900, y se hizo en seguida célebre en los recitales liederísticos del maestro, por lo que el propio autor realizó una orquestación de la parte pianística en 1917. A día de hoy sigue siendo una de las obras más populares y queridas de Sibelius, aunque su fama ha tenido que ser contenida por las dificultades que el género tiene. 
Retrato del poeta Josef Julius Wecksell (1838-1907)
 
På drivans snö där glimmar
en diamant så klar.
Ej fanns en tår, en pärla,
som högre skimrat har.

Utav en hemlig längtan
hon blänker himmelskt så:
hon blickar emot solen,
där skön den ses uppgå.

Vid foten av dess stråle
tillbedjande hon står
och kysser den i kärlek
och smälter i en tår.

O, sköna lott att älska
det högsta livet ter,
att stråla i dess solblick
och dö, när skönst den ler!
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En el camino de nieve 
un diamante brilla tan claramente, 
como nunca una lágrima 
o una perla brilló. 

Con secreto anhelo 
ella brilla celestialmente, 
y mira hacia el sol 
que hermosamente se eleva. 

Al pie de un rayo de sol 
ella está adorándolo 
y lo besa con amor, 
y lo deshace en una lágrima. 

¡Oh, feliz destino el amar 
lo más excelso de la vida, 
para centellear en la mirada del sol 
y morir en su sonrisa!

Les invitamos a disfrutar de esta canción bajo la voz, lírica y apasionada a más no poder del mítico tenor sueco Jussi Björling, con Nils Grevillius dirigiendo a la Real Orquesta Filarmónica de Estocolmo (grabación de 1959)
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domingo, 8 de diciembre de 2013

Biografía (36): El año de la Guerra, Mi patria opus 92 (1918)

Celebramos hoy el 148 aniversario del nacimiento de Jean Sibelius. Recordamos al maestro con un nuevo capítulo de su biografía, dedicado a uno de los años más turbulentos de su existencia.
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"Finlandia un país libre - de hecho. ¡Qué extraño parece! Después de cincuenta y dos años siendo algo tan difícil, especialmente cuando las aspiraciones de uno tan a menudo habían sido tan decepcionantes". Mientras Finlandia iba recibiendo poco a poco su reconocimiento internacional como país independiente - en Estocolmo Schnéevoigt dirigía  Finlandia opus 26 para celebrar el hecho - y los cuchillos de los dos bandos se iban afilando, nuestro compositor no abandonaba el trabajo. Junto con la revisión de la Quinta Sinfonía, en el aquel enero en que estallaría la Guerra Civil, nuestro músico trabajó en el encargo de Ilmario Vainio, miembro de los scout, que le pidió la musicalización de un texto propio. Sibelius reutilizó una melodía esbozada 20 años antes para escribir su "Marcha Scout" ("Partiolaisten marssi") opus 91b. Una versión preliminar llegaría al día siguiente de la petición, el 12 de enero, pero la obra no sería completada hasta meses después.

Mientras, la Marcha Jäger (que compartiría número de opus con la Scout) había empezado a circular libremente y con gran entusiasmo entre grupos patrióticos, escuchándose ya en el Teatro Nacional o en la Universidad, normalmente en arreglos ajenos. Mientras, el propio autor le daría una orquestación, que no fue escuchada hasta el 20 de abril, ocasión en la que la autoría de la obra fue definitivamente reflejada en los periódicos.

Mientras la música de Sibelius se iba convirtiendo en un símbolo del bando blanco, el 28 de enero estalla oficialmente la Guerra Civil. Järvenpää, como buena parte del sur del país, será dominado en un principio por el bando rojo, y nuestro músico se sentirá - y objetivamente así debió ser - objetivo político por sus simpatías.

Las noticias de los crímenes en las proximidades, incluyendo víctimas de personas que conocía y estimaba nuestro músico no dejaban de llegar a Ainola - a pesar que las llamadas telefónicas estaban restringidas y sólo se publicaban diarios del bando revolucionario -, por lo que el compositor se sintió realmente espantado por el cariz de los acontecimientos. El 2 de febrero escribe en su diario: "los rojos se comportaban como bestias salvajes. Crimen tras crimen, y no sólo de los combatientes en lucha: la vida de toda la gente educada está en peligro. El poder proletario crece como un bola de nieve. Mi hora llegará tan pronto como descubran que soy el compositor de la Marcha Jäger [...]. La única cosa que nos queda es la muerte, más pronto o más tarde. ¿Debería abordar mis sinfonías o concentrarme en pequeñas cosas que no lleven tanto tiempo?".

Pero los dirigentes locales de la comarca apenas sabían quién era realmente Sibelius, por fortuna apenas le tomaron una celebridad de la zona. Ya fuera por considerarlo algún tipo de peligro o por su propia seguridad (y quizá así lo fue sin pretenderlo), le prohibieron salir de su casa: "maravilloso... ¿pero qué tengo que hacer con mis sinfonías?", escribe el 5 de febrero. Era una duda existencial, pero también puramente musical, ya que no sólo daba vueltas a la composición de los primeros movimientos de la Quinta y la Sexta, sino que también se debatía con su forma.

En sus confesiones a Ekman - que también reproduce su propio resentimiento - se muestra especialmente dolido y consumido por el odio hacia el bando revolucionario, lejos del pensamiento "políticamente correcto", y que es asumible perfectamente en el clima de entreguerras en el que se recogen estas opiniones (1935): "el 11 de febrero un destacamento de guardias rojos vino a buscar mi casa. Buscaban suministros ocultos de comida y armas. Los hombres presentaban una apariencia terrorífica, con su caras picadas por la viruela, deformes. No eran del distrito de Järvenpää, una circunstancia que hacía mi posición del todo peligrosa. No tenían ni idea de quién era yo, y se comportaron de una manera amenazante y ruda. Yo tenía en verdad un revólver oculto en una habitación del piso bajo de la villa. El portero de la casa, que estaba presente durante la búsqueda, lo sabía, y si hubiera querido traicionarme mi vida podría no haber tenido mucho valor." 

Sin embargo, los ocupantes de Ainola tampoco eran tan insensibles como podría parecer por estos desagradables recuerdos. Ekman señala que, tras escuchar al músico tocar al piano para calmar a sus hijas, que estaban llorando por la presencia de los extraños, uno de los soldados comentó a su doncella "debe ser muy agradable para ti servir en un casa donde escuchas tan hermosa música". 

Pero otra segunda inspección el día 13 fue más angustiosa incluso: "¡qué vergüenza para mi casa que tenga que permitirles abrir todos los cajones y que vieran expuestos todos los 'tesoros' de esta pobre, desamparada casa! Cuando vi esto, apenas podía aguantar mi dolor. Un montón de bandidos, armados hasta los dientes, y yo, un compositor nervioso, ¡desarmado! Dijeron que uno debía dar paso a la violencia. Éste puede hacerlo, pero es más difícil soportar el deshonor que haberlo sufrido en la casa de uno. ¡Qué vida!"

Objetivamente no era nada seguro que nuestro autor permaneciera en la aislada Ainola. Robert Kajanus acudió a las autoridades de Helsinki, y consiguió mover los hilos necesarios para obtener el permiso que le permitiera llegar hasta el hogar de los Sibelius y llevarse al compositor, su mujer y sus hijas a la ciudad, escoltado por guardias rojos. El 20 de febrero un grupo de trineos guiados por el director de orquesta cruzaba el sur de Finlandia. Su hija Katarina anotó la curiosa escena: "Kajanus estuvo magnífico - le admiro. Nuestra partida fue triste, Helmi y mamá lloraron, papá se agitaba, mamá estaba enfadada; las niñas pálidas y Kajanus lo organizó todo". Así se evitó que el genio nórdico fuese una víctima más de aquella guerra incivil.

La familia se asentó junto a la familia de su hermano Christian, en el hospital de salud mental de Lapinlahti. El médico también había pasado momentos difíciles, habiendo sido arrestado por negarse a dar trato preferente a soldados revolucionarios heridos. Aunque la convivencia con la familia de Christian fue excelente - especialmente para sus hijos - las condiciones mismas de la Helsinki de la guerra fueran muy duras, con una falta de suministros en ocasiones cerca de derivar en hambrunas. Nuestro compositor llegó a perder 20 kilos en dos meses.

Hospital de Lapinlahti en la actualidad

Para soportar aquella angustia nuestro autor daba largos paseos por la periferia del hospital, principalmente por el parque que acabaría llevando su nombre, y donde está situado el famoso monumento en su memoria. 

Pero principalmente buscó refugio en la composición, lo cual no deja de ser extraordinario si pensamos en las circunstancias de carencias que sufrió en aquellas semanas. Uno de los soldados de una inspección de la Guardia Roja en el hospital, al verle inmerso escribiendo música bajo la nube de humo de su habitual cigarro llegó a pensar que era uno de los dementes del hospital...

El principal trabajo de aquellos aciagos días fue su cantata "Oma maa" ("Mi patria") opus 92, una de sus mejores trabajos en este género y obra maestra en cualquier caso, sobre un poema en finés de Kallio que el compositor mismo seleccionó, y que conocía y amaba hacía años. El director del Coro Nacional, Armas Maasalo, celebraba su décimo aniversario, y a pesar de la guerra, apostó por un estreno, por lo que contactó con el compositor, ofreciéndole el trabajo con condiciones económicas francamente favorables - un adelanto de 1000 marcos, que se devolverían sólo cuando hubiese un contrato con un editor -. Un par de semanas después de la petición, Sibelius llamó al sorprendido director confirmando que la obra estaba terminada. Maasalo acudió a la mesa de trabajo del autor, donde la partitura estaba dispuesta. Sibelius le explicó que en la tranquilidad de aquella zona fue positiva para su labor, aun cuando no disponía de ningún instrumento que le ayudara a la hora de escribir en papel pautado. Lo cierto es que a esas alturas la mayor parte de su música se redactaba ya sin apoyo del piano.

Fotografía de Jean Sibelius en 1918, que muestra al compositor visiblemente más delgado.

La obra, primera de una serie de magníficas cantatas con orquesta que compondría en aquellos años, presenta a un coro mixto entonando libremente el poema con cierto toque de recitativo, sumergido por una instrumentación sinfónica amplia y llena de sones casi panteísticos, serena, optimista, plena de evocaciones a las "luces del norte" y al toque del kántele. Hay semejanzas con el espíritu, incluso con ciertas sonoridades, de la Sexta Sinfonía, y no por casualidad.

Aparte de la cantata, Sibelius pudo dedicarse también a aumentar su catálogo de miniaturas para violín y piano con su Aubade y su Minueto opus 81 nos. 4 y 5, piezas de una ligereza mundana muy lejos tanto del ambiente bélico como del carácter trascendental de "Oma maa", que pudo vender rápidamente para obtener sustento diario.

La victoria blanca se aproximaba, y Sibelius asistía con un inédito entusiasmo al asedio de Helsinki: "11 de abril, durante el bombardeo. Nunca he soñado nada tan tremendo. ¡Horrible, pero grandioso! ¿Estaré vivo mañana?" Más tarde anota: "el crescendo, el trueno de las armas que se acerca como un crescendo que se prolongó cerca de treinta horas y terminó con un fortissimo como nunca soñé, fue realmente una gran sensación". 

Finalmente las tropas alemanas entraban en la capital, dando origen a los postreros días de la guerra. Kajanus dirigió un "concierto de homenaje" para las fuerzas germánicas en la Universidad, evento como señalábamos antes en el que fue desvelada la autoría de la Marcha Jäger, dirigiéndola el mismo Sibelius.

La familia del músico volvió entonces a la tranquilidad de Ainola, y el compositor retomó rápidamente su rutina diaria y su trabajo. Pero aún permanecían los temores de la guerra, y llegó a concebir la posibilidad de ser asesinado por venganza, pidiendo a un responsable de la estación de Järvenpää que le avisara de visitas sospechosas. Sin embargo nada malo llegó a suceder. Su primera obra completada fue un encargo del hijo del doctor Gösta Schybergson, quien fuera amigo personal del músico y asesinado durante la guerra. El homenaje consistiría en la musicalización de dos poemas del difunto, en versión de coro masculino a capella, "Ute hörs stormen" ("Fuera la tormenta arrecia") y "Brusande rusar en våg" ("El rugido de una ola"), clasificados como JS.224. Las partituras fueron enviadas a la familia el día 30 de abril, obras aunque ocasionales de gran calidad, francas y de gran fortaleza sonora. 

Aunque la guerra no había acabado completamente, la vida poco a poco volvía a su cauce, y el 9 de mayo nuestro autor apareció de nuevo en la capital dirigiendo sus obras, con una programa que incluía Las Oceánidas, las Dos melodías serias opus 77 y la Segunda Sinfonía. En el concierto estaba presente el Conde von der Goltz, relacionado con Breitkopf & Härtel, lo que le permitió reestablecer rápidamente sus contactos con la editora alemana. 

A finales de mes sin embargo tuvo que contemplar cómo la desgracia no había terminado a pesar del clima de victoria. Tras una gala que celebraba la ciudad de Viipuri, Toivo Kuula, que había sido brevemente discípulo de Sibelius, muy querido por su maestro y con un brillante futuro por delante, había acudido a combatir, con una buena cantidad de aquavit en el cuerpo, con tropas Jäger, siendo fatídicamente alcanzado en la cabeza. Murió unas semanas después. "¡Qué infinitamente doloroso es el destino de un artista! Mucho trabajo duro, talento y valor - el valor de la vida - y entonces todo eso se acaba". Poco después moría también el prestigioso Richard Faltin, quien apoyó a nuestro músico desde sus mismos comienzos. Su muerte le fue igualmente dolorosa, y Sibelius desistió de asistir al sepelio: "no puedo ocuparme de más funerales". 

Un documento escalofriante: fotografía de Toivo Kuula en su lecho de muerte

El músico prestó sus servicios en socorro a las necesidades de la post-guerra, participando en algún evento benéfico. La fama de su Marcha Jäger no dejaba de crecer, con sus mil y un arreglos, donando parte de sus beneficios a la caridad. El propio batallón le dedicó grandes honores. El compositor hizo entonces un comentario profético: "toda Finlandia está bajo el manto de la guerra y el militarismo. Sin entender el mundo del combate de un sinfonista".

La vida de Sibelius era desde luego la composición, y en su cabeza daba vueltas a los más grandes proyectos de aquellos años, que serán sus tres siguientes (y últimas) sinfonías, que estaban siendo concebidas como un todo. En una célebre carta del 20 de mayo, que escribió a Carpelan, desgrana su estado anímico y su magnífica concepción: "como si estuviera preparándome para abandonar esta vida y, descendiendo a mi tumba, alcanzase correctamente a un águila, a vista de pájaro y con destreza, sin dejar un pensamiento en la reserva [...]. Mis nuevos trabajos... parcialmente esbozados y planeados". A continuación pasa a detallar esos planes, que serán muy exactos para la revisión de la Quinta, no terminada hasta el año siguiente, como también para la Sexta, que no acabará hasta 1924, pero no así para la Séptima, que atravesará muchas vicisitudes antes si quiera de definirse como tal sinfonía. 

"Todo esto con la debida reserva... Perece como si las tres sinfonías salieran de mí al mismo tiempo". [...] Como habitualmente, soy esclavo de mis temas y debo someterme a sus demandas. Por todo esto puedo ver cómo mi yo más íntimo ha cambiado desde los días de la IV. sinfonía. Y estas sinfonías mías son más de la naturaleza de profesiones de fe que otros trabajos"

Dando vueltas a estas ideas en ocasiones llegaba a dudas trascendentales, preguntándose sobre la dirección que iba a tomar su trabajo, si merecía la pena el trabajo de revisión de la Quinta, o incluso su propio futuro como autor de sinfonías. Todo aquel verano, en el que recibió las visitas de Armas Järnefelt o de su amigo de infancia Walter von Konow, no conoció nuevos trabajos de ninguna especie, aunque le rondó la idea de escribir pequeños poemas sinfónicos o impromptus para orquesta. 

El 20 de septiembre finalmente le llega el turno a un nuevo coro a capella a semejanza de los escritos meses antes, "Jone havsfärd" ("El viaje de Jonás") JS.100, de un agudo sentido del humor (¡no en vano fue escrito como agradecimiento a un envío de lampreas!). Poco después llegaría una miniatura de piano, Linnaea, delicada y evocadora que no pasaría al cuaderno de "Las flores", sino al del número de opus 76, siendo su número 11.

Para la revista musical Säveletär realizó entonces un curioso arreglo, para el cual volvía a la partitura de "Kullervo" opus 7, la obra fundacional de su carrera y que entonces no conocía interpretaciones, aunque seguía en el recuerdo de muchos de los seguidores del maestro. Sibelius extrajo el final del tercer movimiento, el Lamento de Kullervo, para transformarlo en un solo de barítono y piano con texto en alemán. Las alteraciones en el texto provocaban además varios cambios en la línea vocal, por lo que el arreglo no es totalmente equivalente al original con orquesta.

La carestía de aquellos días obligó a la familia a vender su caballo, y a despedir por tanto al mozo a su cuidado. A pesar de que había recuperado en aquellas semanas la pensión estatal, el importe ascendía a apenas unos 8000 marcos anuales - unos 2700 € actuales -, por lo que el compositor debía entregarse al trabajo una vez más para resolver su economía. Breitkopf había puesto muchas esperanzas en que la Marcha Jäger se vendiese bien en Alemania, como era esperable. Pero había llegado el fin de la guerra y del militarismo prusiano, y el negocio fracasó.

El 25 de octubre tuvo lugar el estreno de Oma maa, con el Coro Mixto de la Juventud Nacionalista de Helsinki (nombre que tomaba entonces el Coro Nacional) y la Orquesta Filarmónica, dirigidos por Armas Maasalo. Las críticas fueron positivas pero reservadas, aunque el crítico de Uusi Suometar apuntaba ya una opinión que se consolidaría con el tiempo: "Sibelius ha encontrado la convincente expresión de la belleza de Finlandia". Con los años la obra se tendrá en una alta estima, recordando siempre las arduas circunstancias que rodearon su génesis. 
El director, organista, y compositor finlandés Armas Maasalo (1885-1960). Fotografía de c. 1930

El 2 de noviembre escribe a Carpelan una carta que denota un estado de ánimo muy bajo, provocado posiblemente por su renovado apetito por el alcohol: "estoy en un terrible estado de depresión, viendo todo en la más negra penumbra, salvo lo lejos que he llegado como compositor. La gente está trabajando contra mí. No quiero dar nombres, ya que me produce una gran pena [...] Yo creo en el valor, y esa es mi tragedia".

El 20 de noviembre completaría la última de las Humoresques para violín y orquesta, la opus 89d en el tono de sol menor, bajo la dirección de un motto rítmico tan característico del autor, que encontramos en otros trabajos como en El retorno a casa de Lemminkäinen opus 22 nº4

Jalmari Finne le había enviado una revisión del texto de la Marcha Scout, y nuestro autor trabajo con mucho esfuerzo hasta encontrar la fórmula definitiva, ya que el encargo nunca le entusiasmó. El 27 de noviembre completaba la redacción, una partitura para piano con el texto escrito en la parte superior. La obra conocería varias versiones, incluyendo una para coro mixto y orquesta que debe de datar de esas mismas fechas. No se trata de un trabajo muy destacado, pero ha sido ampliamente utilizado y con orgullo por el movimiento escultista (convirtiéndose de hecho en 1950 en el himno oficial de las Chicas Scout).

El 17 de diciembre el compositor asiste al estreno de la Segunda Sinfonía de Leevi Madetoja, dirigida por Kajanus, y Sibelius se ve muy impresionado por el trabajo de su antiguo alumno. Tras el concierto recibió la buena noticia de que un mecenas, Otto Donner, le cedía 10000 marcos. En el mismo evento fue asaltado literalmente por un joven poeta, Jarl Hemmer, que estaba escribiendo el texto de la cantata que Sibelius había aceptado componer. Esta música coronaría la inauguración de la Åbo Akademi, la universidad sueco-parlamente de la actual Turku, que renacía de sus cenizas tras la guerra y trataba de recuperar su pasado esplendor. Una vez consolidada la República de Finlandia Jean Sibelius se convertiría en el compositor nacional, un símbolo de alma finlandés durante la opresión rusa, y fueron muchas las ocasiones solemnes para las cuales nuestro autor recibió encargos, permitiéndose el lujo de rechazar muchos de ellos. Sibelius era ya un mito viviente, y se esperaba de él las partituras más grandiosas de su carrera. Al año siguiente en efecto vendría la versión definitiva de una de sus obras maestras, como narraremos en el próximo capítulo.

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Capítulo siguiente (37): la versión definitiva de la Quinta Sinfonía y los Días de Música Nórdica (1919)